Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, ha anunciado un ambicioso plan de rebajas fiscales centrado en la bajada del IRPF para los contribuyentes con ingresos inferiores a 52.500 euros. Esta medida supone una reducción de un punto porcentual, aplicándose progresivamente 0,25 puntos cada año.
Según explicó Azcón, un trabajador con un salario bruto de 25.000 euros podrá ahorrar alrededor de 250 euros anuales en el impuesto autonómico. Además, se reforzarán las deducciones en IRPF vinculadas al nacimiento o adopción de hijos y gastos de guardería, que pueden superar los 4.000 euros anuales por hijo menor de tres años.
La rebaja fiscal también se extiende al ámbito inmobiliario. El Gobierno aragonés reducirá el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD) del 1,5 % al 1,3 % para la compra de vivienda nueva, lo que supone un ahorro de 450 euros para un inmueble valorado en 225.000 euros. Este tipo se aplicará además con tarifas aún más reducidas para jóvenes menores de 36 años, personas con discapacidad superior al 65 % y víctimas de violencia de género, llegando a bonificaciones de más de 1.500 euros.
Importantes ventajas fiscales también se reservan para las familias numerosas, que podrán beneficiarse de un tipo del 0,45 %, con una reducción de cuota de hasta 2.360 euros en una vivienda del mismo valor.
El Ejecutivo aragonés tiene previsto ampliar estos beneficios fiscales en zonas rurales, como parte de su estrategia para combatir la despoblación y fomentar la llegada de nuevos residentes a los pueblos.
En cuanto al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), se aplicarán también bonificaciones significativas para determinados colectivos en viviendas usadas hasta 225.000 euros, fortaleciendo así el acceso a la vivienda habitual.
Azcón anunció igualmente una bonificación del 99 % en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para familiares directos (cónyuges, hijos y padres), una medida que busca aliviar la carga fiscal en la transmisión de patrimonio y que considera un acto de justicia.
Respecto a la fiscalidad empresarial, se ha comunicado la eliminación del impuesto medioambiental sobre la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, debido a su bajo impacto actual tras los cambios en la tributación de derechos de emisión de gases de efecto invernadero.
Sobre la gestión del territorio, el Gobierno aragonés está invirtiendo 630 millones de euros en la renovación de 51 carreteras que concentran el 60 % del tráfico autonómico, con el fin de mejorar la comunicación y el desarrollo rural. Asimismo, se impulsan programas de rehabilitación de viviendas en más de 167 municipios, para frenar la despoblación y mejorar la calidad de vida en zonas rurales.
Por otra parte, Azcón se refirió a la prioridad nacional que va a guiar algunas políticas autonómicas, que se aplicarán respetando la legalidad y con criterios de arraigo territorial verificable. De este modo, se pretende proteger a los residentes legales que contribuyen al sistema, mientras se intensifica la lucha contra la inmigración ilegal para evitar abusos en la solicitud de ayudas sociales.
Este giro en las políticas fiscales y sociales responde a la intención del Gobierno aragonés de dinamizar la economía, hacer más eficiente la administración y garantizar un sistema justo y sostenible para los ciudadanos y las familias de Aragón.
Estas medidas se presentan en un contexto de segunda legislatura para Azcón, en la que mantiene el pacto con Vox, aunque con cambios sustanciales en las prioridades del acuerdo, y con un foco importante en la desregulación, la simplificación administrativa y el refuerzo del control sobre la inmigración.
Se espera que esta rebaja histórica en impuestos suponga un estímulo económico importante para la región y ayude tanto a la clase media como a colectivos vulnerables, facilitando también el acceso a la vivienda y mejorando la competitividad empresarial.
Para más información, se pueden consultar los detalles en la página oficial del Gobierno de Aragón y en informes relacionados con las políticas fiscales autonómicas actuales.