El fondo Apollo Debt Solution, uno de los principales vehículos de crédito privado orientados a inversores particulares de alto poder adquisitivo, ha tenido que limitar los reembolsos ante un incremento significativo en las solicitudes de retiro. Durante el segundo trimestre, los pedidos de retiro alcanzaron aproximadamente el 17% del valor total del fondo, lo que representa unos 2.400 millones de dólares.
Apollo ha optado por atender solo una fracción de estas solicitudes, cubriendo menos del 30% y estableciendo un tope en el 5% del valor del fondo para reembolsos, con el objetivo de preservar la estabilidad y liquidez del vehículo. Este fondo, valorado en torno a 15.000 millones de dólares, dispone de una cartera total cercana a los 26.000 millones.
Este fenómeno refleja la persistente inquietud entre los inversores sobre la rentabilidad del crédito privado y la creciente presión que sufren los mercados de deuda. A pesar de la moderación en la venta masiva de préstamos a compañías tecnológicas respaldadas por capital privado, la cautela continúa debido a los riesgos vinculados, en especial, a sectores afectados por avances disruptivos como la inteligencia artificial.
El éxodo registrado en Apollo no es un caso aislado. Durante el trimestre, los inversores solicitaron retirar cerca de 15.000 millones de dólares de nueve fondos significativos en este segmento, que gestionan aproximadamente 200.000 millones de dólares en total. Sin embargo, estos fondos solo cubrieron menos del 40% de las solicitudes de retiro, manteniendo un control riguroso sobre los flujos de salida.
Los analistas esperan que las demandas de reembolso sigan elevadas durante 2024, y algunos expertos anticipan que los picos de retiradas podrían estar próximos. Pese a ello, Apollo informó que ha recibido nuevos compromisos de inversión por un valor de 300 millones de dólares, compensando las salidas netas y limitándolas a un saldo de 400 millones en el trimestre.
La mayor parte de las solicitudes de salida provienen de inversores extraterritoriales, fuera de Estados Unidos. La dirección del fondo asegura que la mayoría de sus partícipes mantienen sus posiciones y destacan que su prioridad es proteger los intereses de todos los inversores a largo plazo y cumplir con sus compromisos fiduciarios.
La estructura del fondo incorpora mecanismos que permiten restringir las retiradas si superan un umbral del 5%, como medida para evitar una salida masiva que perjudique a los inversores restantes y al propio fondo.
John Zito, copresidente de Apollo Asset Management, señaló en una reciente conferencia que el fondo opera conforme a lo previsto y recalcó la rentabilidad del 6,2% registrada en los últimos doce meses. Además, remarcó que, a diferencia de una crisis bancaria tradicional, el sector no ha experimentado quiebras significativas ni corridas bancarias como la vista en casos anteriores, asegurando que la estructura del crédito privado se mantiene sólida y adecuada.
Este escenario plantea un desafío notable para los fondos de crédito privado minorista que deben equilibrar la liquidez requerida por sus inversores con la necesidad de preservar cartera y rentabilidad en un entorno de incertidumbre y ajustes en los mercados de deuda.
Para más detalles sobre las tendencias en gestión de fondos y mercados de crédito, puede consultarse el análisis de Financial Times sobre la situación en fondos de crédito privado o la información sobre la gestión de activos en Apollo Global Management.
Esta situación muestra cómo las firmas gestoras de activos optan por limitar reembolsos para mitigar riesgos de liquidez y preservar la rentabilidad a largo plazo en un sector clave para la financiación corporativa privada.