Alantra tiene claros sus objetivos para los próximos tres años. El banco de inversión español presentó este martes su plan estratégico 2026-2028 ante sus accionistas, con una meta ambiciosa: superar los 330 millones de euros en cifra de negocio para 2028, partiendo de los 211 millones registrados en 2025. El documento fue remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como hecho relevante.
El crecimiento previsto no es menor: implica aumentar los ingresos en más de un 56% en apenas tres ejercicios. Para conseguirlo, la firma apuesta por equilibrar el peso de sus dos grandes áreas de actividad: la banca de inversión y la gestión de activos, dos divisiones que hasta ahora han tenido una contribución desigual al resultado global del grupo.
Banca de inversión: especialización y talento como palancas
En su división de banca de inversión, Alantra quiere consolidar su posición en el segmento mid-market, ese nicho de empresas medianas que necesitan asesoramiento sofisticado pero que las grandes firmas internacionales suelen ignorar. La estrategia combina el desarrollo interno de talento con la incorporación de perfiles altamente cualificados y, de forma selectiva, operaciones corporativas.
El grupo también planea profundizar en la especialización sectorial y ampliar su catálogo de productos: capital privado, asesoramiento en deuda, soluciones de capital para instituciones financieras y operaciones en mercados de capitales. Geográficamente, el foco estará en los mercados donde ya opera, con Londres y Nueva York como centros de referencia y especialización.
Esta apuesta por el mid-market no es nueva para Alantra, pero el plan 2026-2028 la eleva a eje vertebrador del crecimiento. La competencia en este segmento es intensa, pero la firma considera que su conocimiento sectorial y su red de oficinas en Europa le dan una ventaja diferencial frente a rivales más generalistas.
Gestión de activos: triplicar el volumen con Mutua Madrileña como respaldo
Donde el plan resulta más llamativo es en la división de gestión de activos. Alantra aspira a pasar de los niveles actuales a 10.000 millones de euros en activos bajo gestión para 2028, lo que supone multiplicar por tres el volumen actual. Un objetivo que, sobre el papel, resulta muy exigente.
En esta división, Mutua Madrileña ocupa un papel clave como socio estratégico, con una participación del 20% en el capital. La aseguradora lleva años estrechando lazos con el sector financiero, y su presencia en Alantra refuerza la credibilidad del proyecto ante inversores institucionales.
Para alcanzar esa cifra, la firma combina crecimiento orgánico con adquisiciones. En concreto, prevé comprar participaciones mayoritarias en gestoras europeas de inversión alternativa, de alto margen y con especialización en una sola clase de activo —los llamados monoliners—. Este modelo permite escalar rápidamente sin necesitar una infraestructura propia compleja.
La financiación de este programa de expansión procederá de los recursos propios del grupo y de los fondos obtenidos con la venta de su participación en Access Capital Partners (ACP), una desinversión que la compañía comunicó recientemente al mercado. Es decir, Alantra no prevé endeudarse para crecer: vende activos maduros para invertir en nuevas plataformas con mayor potencial.
Primer trimestre positivo, pese al ruido macro
Con este plan de fondo, los resultados del primer trimestre de 2025 ofrecen una primera lectura de la dirección que toma el grupo. Entre enero y marzo, Alantra obtuvo un beneficio neto de 2 millones de euros, un 35% más que en el mismo periodo del año anterior. Los ingresos totales crecieron un 12%, hasta 41,2 millones de euros.
La banca de inversión aportó 31 millones en ingresos, con un crecimiento del 12,1%, mientras que la gestión de activos sumó 8,4 millones, impulsada por un alza del 6,9% en los activos bajo gestión. De los 2 millones de beneficio neto, 700.000 euros correspondieron al negocio de asesoramiento y gestión.
La propia compañía reconoce que el entorno macroeconómico y geopolítico es "incierto", en referencia a las tensiones comerciales globales y la volatilidad en los mercados financieros. Sin embargo, considera que ha logrado mantener un crecimiento sólido y una gestión de costes disciplinada, lo que refuerza la base desde la que arranca el nuevo plan estratégico.
En términos de rentabilidad, Alantra se ha fijado como meta avanzar hacia un margen neto sobre ingresos del 15%, manteniendo al mismo tiempo una política de dividendos generosa: el 60% del beneficio distribuido entre los accionistas. Un equilibrio entre retribución al inversor y reinversión en el negocio que refleja la doble apuesta del grupo: crecer y remunerar.