La propuesta de compra presentada por Sergio Ramos y su grupo para adquirir el Sevilla ha provocado una ruptura definitiva en la negociación. Esta mañana, la parte vendedora rechazó la oferta reformulada, considerada "la peor de todas las recibidas".
El pasado enero, ambas partes firmaron un acuerdo por el que el grupo comprador adquiriría el 85 % de las acciones del club por 275 millones de euros, además de asumir 85 millones de deuda y realizar una ampliación de capital de 80 millones. En total, la operación estaba valorada en 440 millones, según detallaron fuentes cercanas.
Sin embargo, la versión actual presentada por Ramos difiere sustancialmente. En lugar de adquirir dicho porcentaje, solo propone comprar 32.000 acciones, equivalentes al 18 % de la entidad tras la ampliación de capital, quedando fuera del trato los restantes 54.000 títulos en manos de otros accionistas. Esta reducción radical cambia por completo las condiciones originales y genera malestar entre los vendedores.
Para lograr una mayoría accionarial del 60 %, Ramos plantea inyectar 120 millones en una ampliación de capital que le otorgaría inicialmente el 42 % del club, permitiéndole controlar la entidad. Esta maniobra diluiría significativamente la participación del resto de socios, algo que no había sido contemplado en las negociaciones previas.
En un esfuerzo por avanzar, el Sevilla accedió a flexibilizar el calendario de pagos y compartir las pérdidas en el ejercicio actual. A cambio, exigió garantías claras de pago y la preparación de toda la documentación necesaria, incluida la comunicación al Consejo Superior de Deportes (CSD). A pesar de ello, la propuesta remitida por Five Eleven Capital –el grupo inicialmente vinculado a Ramos– fue considerada inaceptable y excluyó a dicho inversor del acuerdo final.
La reunión que se celebró en el hotel Sevilla Center contó con la presencia de Sergio Ramos, su hermano René, el abogado Julio Senn y Roberto Álvarez, representante del inversor mexicano. Al término del encuentro, Luis Carrión, representante de la parte vendedora, subrayó el rechazo total a esta última oferta.
Tras esta ruptura, el club ya estudia otras alternativas. Diversos inversores que mantenían conversaciones paralelas permanecen a la espera ante la incertidumbre generada y continúan trabajando para presentar nuevas propuestas que puedan cumplir los requisitos del Sevilla.
Mientras tanto, la entidad sigue con la planificación deportiva para la próxima temporada. José Ignacio Navarro fue confirmado en dirección deportiva y Luis García Plaza en el banquillo, en una apuesta por mantener la estabilidad mientras se define el futuro accionarial del club.
La paralización de esta operación ocurre en un momento clave para el Sevilla, que se encuentra en plena fase de reestructuración interna y con la necesidad de asegurar su estabilidad financiera y deportiva. La caída de la venta dificultará alcanzar esos objetivos a corto plazo.
Más información sobre el seguimiento de esta operación y el mercado de fichajes puede consultarse en fuentes oficiales y análisis especializados, entre ellas la web oficial del Sevilla FC y reportes económicos del Consejo Superior de Deportes.