Argentina se prepara para disputar la final del Mundial 2026 este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, enfrentándose a España con la mira puesta en su cuarta estrella. Sin embargo, tras la victoria contra Inglaterra por 2-1 en semifinales, el equipo albiceleste carga con una curiosa 'maldición' que persiste desde 2018: ningún equipo que logra eliminar a Inglaterra con ese marcador ha conseguido luego alzarse campeón.
Este fenómeno comenzó en el Mundial de 2018 en Rusia, cuando Croacia eliminó a Inglaterra con un marcador de 2-1 en semifinales. A pesar de la hazaña, Croacia cayó en la final ante Francia por 4-2, frustrando su sueño mundialista. Dos años después, en Qatar 2022, Francia revivió esta racha tras vencer a Inglaterra en cuartos de final con el mismo resultado, 2-1. Sin embargo, también perdió la final contra Argentina en una dramática tanda de penaltis tras un partido épico que terminó 3-3 tras la prórroga.
En aquel partido de 2022, Argentina tuvo que defender un marcador ajustado frente a una Francia liderada por Mbappé, que anotó un hat-trick durante la prórroga. Finalmente, las paradas decisivas de Emiliano ‘Dibu’ Martínez y la precisión desde los once metros le otorgaron a Argentina su tercera estrella mundial, perpetuando así la 'maldición' para los 'Three Lions'.
No obstante, Argentina ya sabe lo que es eliminar a Inglaterra por 2-1 y ganar el Mundial, un precedente que data de 1986. En México 86, el combinado argentino superó a Inglaterra en cuartos de final gracias a los legendarios goles de Diego Maradona, incluido el polémico de "la mano de Dios" y su destacada jugada individual. Posteriormente, Argentina se impuso a Alemania en la final para conseguir su segunda copa del mundo. Esta victoria representa la excepción a la racha negativa que ha surgido en los últimos mundiales.
Una situación similar vivió Brasil en 2002, cuando también eliminó a Inglaterra 2-1 en cuartos de final, con goles de Rivaldo y Ronaldinho, este último expulsado después. Brasil derrotó a Alemania en la final con un doblete de Ronaldo, sumando su quinta estrella. Estas dos excepciones demuestran que la 'maldición' está condicionada a eventos recientes desde 2018, no al resultado histórico más amplio.
Para Argentina, la final de este domingo representa un doble desafío: sumar una cuarta estrella y romper una racha que ha asolado a los eliminadores de Inglaterra en las últimas ediciones del Mundial. Esta 'maldición inglesa' —que condiciona la suerte del equipo vencedor en semifinales— llama la atención por su coincidencia en el marcador y su repercusión en las fases decisivas del torneo. El precedente de 1986 ofrece esperanza, pero la presión es máxima para la albiceleste, que buscará no solo la gloria sino también deshacer este patrón estadístico.
El fútbol mundial sigue atento al desenlace en Nueva Jersey. Argentina afronta el encuentro con la experiencia ganada y la motivación de un equipo que quiere hacer historia, mientras España aspira a levantar su primera Copa del Mundo. Independientemente del resultado, esta final escribirá un nuevo capítulo en la historia del fútbol y posiblemente definirá el destino de esta singular 'maldición inglesa'.