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Los Lakers fallan el cierre y los Rockets fuerzan el quinto partido

LeBron James firmó uno de sus peores playoffs con solo 10 puntos y ocho pérdidas de balón en la derrota en Houston (115-96).

Por Carlos García·lunes, 27 de abril de 2026Actualizado hace 23 min·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Los Lakers fallan el cierre y los Rockets fuerzan el quinto · El Diario Joven

Los Houston Rockets no se rindieron. Con un 3-0 en contra y sin Kevin Durant por tercera vez consecutiva, los texanos respondieron con una actuación colectiva sobresaliente para derrotar a los Los Angeles Lakers por 115-96 en el Toyota Center y forzar un quinto partido en la eliminatoria de primera ronda de los playoffs de la NBA. El primer 'match ball' de la serie se escapó de las manos de los angelinos de la peor manera posible.

El dato que mejor resume la noche de Los Ángeles es tan simple como demoledor: 24 pérdidas de balón que los Rockets convirtieron en 30 puntos. A eso se sumó un paupérrimo 5/22 en triples, incluyendo un 0/8 colectivo entre LeBron James, Marcus Smart y Luke Kennard. Cuando el equipo que domina una serie por tres partidos a cero juega así de mal, el rival que pelea por sobrevivir tiene todas las herramientas para ganar.

LeBron, cerca de un récord que no quería batir

La actuación de LeBron James fue el titular más llamativo de la noche, y no precisamente para bien. El alero de los Lakers terminó con apenas 10 puntos, rozando una barrera que casi nunca ha traspasado en su carrera postseason. Según los registros históricos, LeBron solo ha registrado dos actuaciones por debajo de los 10 puntos en playoffs, ambas con los Miami Heat, en 2011 y 2014. Esta vez estuvo a un tiro de igualar esa estadística: acabó con 2/9 en tiros de campo, cuatro rebotes, nueve asistencias y ocho pérdidas de balón, cifra que por sí sola explica gran parte del desastre colectivo.

El propio James asumió la responsabilidad de forma directa tras el partido. Reconoció que las pérdidas de balón lastraron al equipo de principio a fin, y que para cerrar la serie en el quinto partido los Lakers tendrán que proteger el esférico, capturar rebotes defensivos y demostrar carácter competitivo. Las palabras del veterano sonaron a análisis frío de quien sabe exactamente qué falló, aunque eso no cambia que fue él quien encabezó la lista de errores con el balón.

La expulsión de Ayton agitó el partido

El momento más polémico de la noche llegó a falta de cinco minutos y medio para el final del tercer cuarto. Deandre Ayton, que era estadísticamente el mejor jugador de los Lakers en ese momento con 19 puntos y 10 rebotes, fue expulsado tras propinar un codazo en la cara al pívot de los Rockets, Alperen Sengun. Los árbitros calificaron la acción como falta flagrante tipo 2, la más grave del reglamento, y Ayton tuvo que abandonar el pabellón antes de tiempo.

La jugada generó un rifirrafe inmediato entre los banquillos. Ime Udoka, entrenador de los Rockets, consideró que el gesto parecía intencionado. JJ Redick, técnico de los Lakers, defendió a su jugador con contundencia y descartó cualquier suciedad en la acción. El propio Ayton explicó que su brazo resbaló del hombro de Sengun y negó ser un jugador sucio. La NBA podría revisar la jugada en las próximas horas, lo que añade incertidumbre de cara al quinto choque.

Los Rockets, un equipo de once jugadores sin Durant

Sin su estrella principal por lesión —primero una contusión en la rodilla derecha y luego un esguince en el tobillo izquierdo—, los Rockets encontraron en la profundidad de su plantilla la respuesta al momento decisivo. Amen Thompson lideró el ataque con 23 puntos y siete asistencias. Tari Eason aportó 20 puntos, Sengun cerró con 19 puntos y 6 rebotes, Reed Sheppard sumó 17 y Jabari Smith Jr. añadió 16. Los cinco titulares llegaron al menos a esa cifra, algo que en un partido de playoffs, contra un equipo que intentaba cerrar la eliminatoria, tiene un mérito notable.

El partido se decidió en el tercer cuarto. Los Rockets llegaron al descanso con una ventaja de nueve puntos y arrancaron la segunda mitad con un parcial de 12-4 que dejó el marcador en 68-51. Al término del tercer periodo la diferencia era ya de 25 puntos (90-65), y la máxima llegó a alcanzar los 28 en el último cuarto. Con siete minutos por jugar, Redick sacó a los suplentes. No había nada más que hacer.

El quinto partido, en Los Ángeles

La serie regresa ahora a Los Ángeles para un quinto partido que los Lakers esperan cerrar en casa. La gran incógnita sigue siendo el estado físico de Austin Reaves, que lleva varias semanas fuera y según la información disponible estaría cerca de volver a la convocatoria. Su presencia cambiaría de forma significativa las dinámicas ofensivas del equipo, especialmente en el juego exterior y en el manejo del balón. En cuanto a Luka Doncic, el panorama es menos optimista y habrá que esperar nuevas valoraciones médicas antes de aventurar un plazo de regreso.

Los Lakers siguen siendo favoritos para cerrar la eliminatoria con un 3-1 que les daría el pase a la siguiente ronda. Pero Houston ha demostrado esta noche que sabe jugar con la presión encima y que, cuando los angelinos bajan el nivel, tiene recursos suficientes para ganar. El quinto partido se presenta como una prueba de carácter para un equipo que, de momento, ha disfrutado de una primera ronda relativamente cómoda.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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