El director del FBI, Kash Patel, ha emitido una advertencia pública sobre la amenaza que representan algunos gobiernos extranjeros durante la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. En un mensaje difundido en su cuenta oficial de X, Patel señaló que estos gobiernos podrían aumentar sus actividades de intimidación, acoso e incluso organizar asesinatos de personas que consideran una amenaza para sus regímenes mientras se disputen los partidos.
Patel calificó estas acciones como "represión transnacional" y alertó sobre un posible incremento de este tipo de operaciones durante el torneo. Para hacer frente a estos riesgos, el FBI ha desplegado equipos de contrainteligencia en más de 56 localidades que serán sede de los partidos, con especial atención en ciudades como Filadelfia, donde se disputarán seis encuentros.
La preocupación del FBI surge en un contexto de creciente tensión internacional y debate político vinculado a la organización del Mundial. Un caso destacado ha sido la participación de la selección de Irán, cuyo equipo jugará en Los Ángeles y Seattle. Recientemente, Estados Unidos aseguró que permitiría la entrada del equipo iraní al país para disputar el torneo, pero indicó que no autorizaría que pernoctaran en territorio estadounidense. Esta decisión ha provocado gestos diplomáticos como la oferta de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum para alojar a la delegación iraní en México.
Además del FBI, otras agencias federales estadounidenses incrementan su participación para garantizar la seguridad durante el Mundial. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) coordina las acciones generales con las autoridades estatales y locales en las diferentes ciudades sede, mientras que el Servicio Secreto y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) colaboran en la planificación ante la llegada masiva de aficionados y funcionarios internacionales.
Esta preocupación en materia de seguridad responde a un contexto más amplio de amenazas globales y acciones de espionaje o represalia cuyo objetivo son disidentes, opositores o individuos considerados incómodos por determinados gobiernos. Según informes recientes, estos ataques pueden incluir desde campañas de desinformación hasta agresiones físicas o asesinatos selectivos en territorio estadounidense.
Las medidas de seguridad en torno a la Copa Mundial 2026 representan un enorme despliegue y un desafío logístico, debido a que el torneo se disputará por primera vez en tres países norteamericanos, con 16 ciudades sede confirmadas. El torneo arrancará el 11 de junio en el Estadio Azteca de Ciudad de México y tendrá su final el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos.
Los equipos de seguridad trabajarán para monitorear movimientos sospechosos y prevenir posibles acciones hostiles que puedan afectar la competición o la integridad de los visitantes y residentes. Esta vigilancia también incluye la vigilancia diplomática y la coordinación con agentes internacionales para identificar amenazas que puedan estar relacionadas con eventos deportivos, que suelen atraer la atención global.
El evento se enfrenta a otros desafíos como la respuesta sanitaria ante la gran congregación de personas y la gestión del gran volumen de espectadores que se estima superará los de ediciones pasadas, debido a la ubicación central y la infraestructura de los países sede. Los protocolos de seguridad también contemplan la protección de infraestructuras críticas y la cooperación entre fuerzas nacionales y locales.
Pese a la polémica y la complejidad de la organización, la FIFA y los países anfitriones mantienen su compromiso con la realización de un Mundial seguro y exitoso. La vigilancia del FBI y demás agencias subraya la importancia de mantener la integridad y el espíritu deportivo en este campeonato que moviliza a millones en todo el mundo.
Para más información sobre seguridad en eventos internacionales y el Mundial 2026, se puede consultar el sitio oficial de la FIFA, las alertas del FBI y el portal del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU..