Álex Baena emergió en el fútbol profesional en 2020, en un Villarreal inmerso en la pandemia. Con solo 18 años, debutó en el primer equipo y rápidamente dejó claro que quería un lugar muy importante en el fútbol español.
Santi Cazorla, compañero y leyenda del Villarreal, fue uno de los primeros en detectar su calidad. Destacó su inteligencia táctica, habilidad para jugar tanto por dentro como por fuera, y su precisión en el pase y el disparo. Estas características se han confirmado con su evolución hasta convertirse en una figura esencial para la selección española.
Miguel Álvarez Jurado, que dirigió a Baena en el filial del Villarreal y hoy entrena al Ibiza, define al jugador con una palabra fundamental: talento. Pero también alude a su energía inagotable, una combinación poco usual entre la técnica y el compromiso defensivo, pese a su físico delgado. La visión de juego que Baena posee permite que cada temporada acumule asistencias y goles, un dato que resalta su impacto en el juego colectivo.
En cuanto a su posición, Miguel Álvarez señala que aunque juega en banda, siempre tiende a acercarse al interior, donde puede desplegar con mayor eficacia su habilidad en un 4-3-3 o entrando desde un 4-4-2. Esta versatilidad es uno de sus puntos fuertes y un rasgo valorado por su actual seleccionador, Luis de la Fuente.
Fuera del campo, la personalidad de Baena cambia radicalmente. Mientras que en el terreno de juego es un torbellino, con una intensidad difícil de igualar, fuera es más reservado e introvertido. Pero esta energía también trae aparejados retos, como el manejo de las tarjetas durante los partidos, algo en lo que trabaja para encontrar un equilibrio entre competitividad y disciplina.
Luis de la Fuente confía plenamente en Baena y su inclusión en la convocatoria para el Mundial de Estados Unidos lo confirma. El centrocampista ha disputado ya 15 partidos con la absoluta y ha sido la alternativa en la medular cuando Nico Williams no ha estado disponible, siempre con respuestas positivas.
La temporada pasada no ha sido fácil para Baena en el Atlético de Madrid, pero su capacidad para ganar títulos es innegable. En 2024, junto a Fermín, consiguió un doblete histórico al ganar la Eurocopa y los Juegos Olímpicos. Ambos marcaron en la final de los Juegos en París, convirtiéndose en los primeros en lograr ese doblete el mismo año desde el portero francés Albert Rust, aunque en la Eurocopa Rust no jugó.
Esta trayectoria muestra que Álex Baena es más que un talento joven: es un jugador con un nervio indomable que se ha ganado la confianza en los niveles más altos del fútbol internacional y aspira a ser una pieza clave de la Roja en los próximos años.
Para consultar más detalles sobre su evolución y estadísticas, pueden revisarse las últimas actualizaciones en MARCA y las convocatorias oficiales en la RFEF.
El camino de Baena confirma que no basta con talento en el fútbol moderno; la mezcla de inteligencia, energía y versatilidad es clave para destacar. El joven centrocampista español no solo cumple con estas cualidades, sino que su progresión desde la cantera a la élite es un claro ejemplo de dedicación y capacidad.