Alejandro Sanz volvió a ocupar titulares esta semana tras su aparición en Lo de Évole, el programa de entrevistas de Jordi Évole en La Sexta. El cantante madrileño repasó algunos de los momentos más importantes de su vida: la depresión, la política, el amor y, sobre todo, su relación con Shakira durante la grabación de 'La tortura'.
Sobre el tema que más expectación generó, Sanz fue claro pero también comedido. Admitió que entre él y la artista colombiana existió cierta química durante el rodaje del videoclip, pero fue contundente al explicar por qué esa atracción no fue a más: en aquel momento, Shakira mantenía una relación con Antonio de la Rúa, hijo del expresidente argentino Fernando de la Rúa, quien además era amigo personal del cantante. Sanz también tenía pareja entonces. Lejos de dramatizar, agradeció que la situación no cambiara el vínculo que los une: "La amistad que tenemos es una de las cosas más bonitas. No me gustaría perderla", declaró durante la entrevista.
El cantante también reveló que, con el tiempo, él y Shakira han convertido ese episodio en una broma recurrente entre ellos. "Siempre estamos con las bromas de que sería incesto", explicó entre risas. En el plano profesional, Sanz no escatimó elogios hacia la colombiana: la describió como una perfeccionista absoluta que no da por terminado ningún proyecto hasta que cada detalle está en su sitio. Según contó, durante la producción del videoclip de 'La tortura', Shakira le llamó para volver al estudio y estuvieron toda la noche editando el material hasta que ambos quedaron satisfechos con el resultado.
Otro bloque importante de la entrevista giró en torno a la salud mental del artista. Sanz ha hablado públicamente sobre su depresión en varias ocasiones en los últimos años, y en esta nueva aparición televisiva volvió a abordar el tema con honestidad. Explicó que en los peores momentos le costaba incluso salir al escenario y enfrentarse al público tras un concierto: prefería quedarse en los camerinos hasta que el recinto se vaciaba por completo. Aunque reconoció que la depresión "nunca desaparece del todo", aseguró que ahora tiene mucho más control sobre sus emociones y que su día a día ha mejorado de forma notable.
La situación personal del cantante, según él mismo describió, atraviesa uno de sus mejores momentos. Sanz vive una relación sentimental con la actriz peruana Stephanie Cayo, con quien se mostró visiblemente ilusionado durante la entrevista. La actriz incluso se coló por videollamada en mitad de la conversación con Évole, lo que el cantante aprovechó para hacer una declaración sin ambages: "Es muy bonito estar enamorado. Y estoy enamorado, sí".
El artista también abordó la actualidad política, aunque sin señalar a ningún partido de forma directa. Sanz criticó lo que llamó el "paquete completo" de ciertas tendencias ideológicas, un conjunto de posiciones que incluyen, según sus palabras, el racismo, el negacionismo científico o las teorías de la conspiración. Calificó de "muy rastrero" el discurso que ataca de manera indiscriminada a las personas migrantes y defendió que la mayoría de quienes llegan a un nuevo país terminan aportando valor a la sociedad.
La entrevista en La Sexta reafirma la tendencia de Alejandro Sanz a hablar sin filtros cuando se sienta frente a Jordi Évole, uno de los periodistas con mayor capacidad para sacar declaraciones sinceras a sus entrevistados. El cantante, que lleva décadas en el primer plano de la música en español, sigue generando conversación tanto por su trayectoria artística como por su disposición a exponer sus contradicciones y sus momentos de vulnerabilidad ante el público.