Disney ha aprovechado la CinemaCon 2026 para lanzar Infinity Vision, un nuevo sello de exhibición cinematográfica premium que la compañía quiere convertir en la alternativa de referencia frente a IMAX. El anuncio llega acompañado del nuevo tráiler de *Avengers: Doomsday* y sitúa a Disney en el centro del debate sobre el futuro de la experiencia en sala grande.
Infinity Vision no es una cadena de cines propia, sino un sistema de certificación. Las salas que quieran obtener el sello deberán cumplir una serie de estándares técnicos rigurosos que la compañía ha establecido para garantizar la mejor experiencia posible al espectador. En la práctica, eso implica pantallas de gran formato para maximizar la amplitud de imagen, proyección láser de alta gama con el máximo brillo y nitidez disponibles en el mercado, y sistemas de audio premium con sonido envolvente de última generación. No basta con tener buen equipamiento: hay que superar un proceso de validación antes de poder usar la marca.
El arranque del proyecto es más sólido de lo que cabría esperar para un sello recién nacido. Según los datos presentados en la CinemaCon, ya existen 75 salas certificadas bajo el estándar Infinity Vision solo en Estados Unidos. A nivel global, la cifra sube hasta las 300 salas repartidas por todo el mundo. Un punto de partida que demuestra que Disney lleva tiempo trabajando en silencio en este proyecto antes de anunciarlo públicamente.
Por qué Disney necesitaba su propio sello premium
El contexto estratégico del lanzamiento es tan relevante como el propio anuncio técnico. El 18 de diciembre de 2026 está marcado en rojo en el calendario de Hollywood: ese día se estrenan simultáneamente *Avengers: Doomsday* y *Dune: Parte Tres*, la tercera entrega de la saga de Denis Villeneuve. El problema para Disney es que la película de Villeneuve ha cerrado un acuerdo de exhibición exclusiva en salas IMAX, el formato premium que actualmente lidera el mercado por calidad de imagen y sonido.
Esa exclusividad de IMAX para *Dune 3* deja a *Avengers: Doomsday* fuera del formato más demandado por los espectadores que buscan la experiencia cinematográfica más inmersiva disponible. En un fin de semana de estreno donde dos titanes del cine de entretenimiento coinciden en cartelera, no contar con IMAX es una desventaja real. La respuesta de Disney ha sido crear su propio ecosistema de calidad certificada en lugar de depender de un tercero.
La lógica empresarial es clara: si no puedes entrar en la casa del vecino, construyes la tuya. Infinity Vision no pretende ser mejor que IMAX de la noche a la mañana, pero sí ofrecer a los espectadores una alternativa de calidad garantizada que justifique pagar el sobreprecio de una entrada premium. La apuesta no es solo para diciembre de 2026; es una infraestructura que Disney quiere consolidar a largo plazo para sus grandes estrenos.
Endgame como ensayo general antes de Doomsday
Antes de llegar al estreno de diciembre, Disney tiene previsto usar las salas Infinity Vision para el reestreno de *Avengers: Endgame*, programado para septiembre de 2026. La elección no es casual: *Endgame* es, junto a *Avatar*, una de las películas más taquilleras de la historia del cine, y su regreso a las salas servirá como prueba de concepto para el nuevo sello.
Ese reestreno funcionará como un banco de pruebas real. Disney podrá medir la respuesta del público, detectar posibles problemas técnicos en las salas certificadas y ajustar su estrategia de comunicación antes del gran desafío de diciembre. Si los espectadores salen satisfechos de ver *Endgame* en Infinity Vision, la compañía llegará al estreno de *Doomsday* con un argumento de venta mucho más sólido frente a quienes prefieran *Dune 3* en IMAX.
El mercado de las entradas premium lleva años creciendo de forma sostenida. Los datos de la industria muestran que los espectadores que acuden a formatos de alta gama gastan significativamente más por visita y repiten con mayor frecuencia. IMAX ha sido el gran beneficiario de esa tendencia durante la última década, pero el espacio para un segundo actor de peso en ese segmento existe, y Disney lo sabe.
Lo que está en juego no es solo el fin de semana de apertura de *Avengers: Doomsday*. Si Infinity Vision logra consolidarse como un sello de referencia, Disney habrá resuelto una dependencia estratégica que le ha pesado durante años en los grandes estrenos. La compañía ha demostrado en el pasado que cuando decide entrar en un mercado, lo hace con recursos suficientes para cambiarlo. El sector de la exhibición cinematográfica está a punto de descubrir si eso vuelve a ocurrir.