El Real Sporting de Gijón cerró este lunes un acuerdo interno para trasladar los entrenamientos del equipo de División de Honor a la franja de la mañana. La decisión se adoptó tras una jornada con varias reuniones en las que el club escuchó la opinión de las familias de los futbolistas que integrarán la plantilla del primer juvenil la próxima temporada, poniendo especial atención a la compatibilidad entre el fútbol y la vida académica de los jóvenes.
La medida afecta directamente al grupo de canteranos que competirá en la División de Honor Juvenil, la categoría más alta del fútbol juvenil en España y escaparate habitual hacia el fútbol profesional. Para muchos de estos chicos, compatibilizar las exigencias del deporte de alto rendimiento con los estudios —bachillerato, formación profesional o universidad— es uno de los principales retos del día a día, y el cambio de horario responde precisamente a esa realidad.
Según la información disponible, el proceso de toma de decisión incluyó varias reuniones celebradas durante la jornada del lunes 20 de abril. El Sporting escuchó las circunstancias particulares de cada futbolista antes de fijar la nueva franja horaria, un enfoque que refleja una tendencia cada vez más extendida en los clubes españoles: adaptar la planificación deportiva a las necesidades vitales de los jugadores en formación, y no solo a las exigencias del rendimiento.
El Real Sporting de Gijón cuenta con una de las canteras más reconocidas del fútbol asturiano y español. Su División de Honor es el escalón previo al Sporting B y al primer equipo, actualmente en Segunda División, y ha dado jugadores al fútbol profesional en los últimos años. La gestión de esta categoría tiene, por tanto, una relevancia estratégica clara para el club: de ahí que decisiones como el horario de entrenamiento se aborden con cuidado y no de forma unilateral.
El adelanto al horario matutino tiene implicaciones prácticas que van más allá del reloj. Entrenar por las mañanas permite a los jugadores disponer de las tardes para estudiar, hacer exámenes o asistir a clases, aliviando la presión de tener que compaginar actividades en las horas centrales del día. En contrapartida, exige un mayor esfuerzo organizativo por parte de las familias, especialmente en lo relativo a los desplazamientos, razón por la que el club optó por contar con su parecer antes de tomar ninguna decisión.
Esta clase de acuerdos forma parte de un debate más amplio sobre el modelo de fútbol base en España. Organismos como la Real Federación Española de Fútbol y los propios clubes de LaLiga llevan años discutiendo cómo proteger la formación integral de los jugadores jóvenes, equilibrando las demandas del alto rendimiento con el derecho a una educación normalizada. Iniciativas similares se han puesto en marcha en otros clubes de primer nivel, donde los horarios de entrenamiento se diseñan en coordinación con los centros educativos.
El Sporting no ha detallado públicamente si el cambio implica también modificaciones en la estructura del cuerpo técnico, en los tiempos de preparación física o en la logística de los desplazamientos para partidos y competiciones fuera de Gijón. Tampoco ha trascendido si la medida se extenderá en el futuro a otros equipos de la cantera rojiblanca, aunque la consulta previa a las familias sugiere que el club está dispuesto a replicar el modelo si los resultados son positivos.
El acuerdo alcanzado este lunes se enmarca en la planificación de cara a la temporada 2026-2027, que comenzará en los próximos meses. El Sporting trabaja ya en la configuración de la plantilla del primer juvenil, seleccionando a los canteranos que darán el salto a la División de Honor y que competirán bajo este nuevo esquema horario desde el inicio del curso futbolístico.