Paula Menero Valdés, nacida en Gijón en 1997, es un ejemplo destacado de talento joven español que se ha desarrollado profesionalmente en el extranjero. Con un doctorado en Química por la Universidad de Oviedo, especializado en espectrometría de masas y ablación láser, actualmente trabaja en Londres para la empresa LGC en los National Measurement Laboratories, desde septiembre de 2024.
Su llegada al Reino Unido se produjo gracias al contacto facilitado por una compañera de doctorado que le informó de una vacante para una investigadora en ablación láser, una técnica en la que Paula acumulaba experiencia. Tras enviar su currículum y superar el proceso de selección, empezó su labor en un laboratorio reconocido por sus estándares internacionales de calidad y precisión en medición científica.
En su entrevista con el medio asturiano, Paula confesó que la decisión de marcharse no fue tomada a la ligera, pero la falta de condiciones adecuadas en Asturias para desarrollar proyectos punteros y una carrera científica sólida fueron determinantes: “Si tuvieran aquí lo que encuentro en Londres, me iría mañana”.
La espectrometría de masas, una técnica fundamental en química analítica, permite identificar y cuantificar moléculas con una precisión muy alta. La ablación láser añade una dimensión innovadora para extraer muestras y analizarlas con menos preparación previa, siendo clave en sectores como la farmacéutica, ambiental o de materiales avanzados. En este sentido, los laboratorios British Standards de LGC donde trabaja Menero están a la vanguardia europea reuniendo equipamiento de alta tecnología y acceso a proyectos internacionales.
Los datos oficiales confirman que la movilidad de investigadores jóvenes españoles hacia centros extranjeros sigue creciendo. Según el informe del CSIC 2025 sobre ciencia en España y Europa, la falta de financiación estable y la ausencia de infraestructuras competitivas mantienen a numerosos investigadores fuera de su país. Esta situación incide en la llamada "fuga de cerebros", que Asturias no escapa.
Gijón, ciudad con tradición en la formación técnica y científica, acumula recursos en universidades y centros tecnológicos, pero la percepción que transmiten profesionales como Menero es que las condiciones para hacer carrera en investigación avanzada son limitadas. La apuesta pública y privada por la ciencia, la innovación y la retención de talento es un tema de debate recurrente en Asturias.
La propia Universidad de Oviedo ha lanzado programas de apoyo para jóvenes investigadores, pero la oferta de empleo y la inversión en infraestructuras no alcanzan aún el nivel necesario para competir con centros internacionales como los de Londres, Alemania o los Países Bajos. En este contexto, la experiencia profesional de Paula ilustra los retos que afrontan los científicos jóvenes en España.
Además, trabajar en un país como Reino Unido permite a investigadores acceder a redes globales, financiación más diversificada y tecnologías que en ocasiones tardan años en estar disponibles en España. Sin embargo, esto contribuye a un desequilibrio regional y nacional que afecta al desarrollo científico local.
La historia de Paula Menero es un llamado a mejorar las condiciones del ecosistema científico asturiano y a facilitar que investigadores con alta cualificación puedan crecer y aportar en su tierra natal. Mientras tanto, el talento como el suyo sigue desarrollándose fuera, dejando ver las carencias actuales y el potencial desaprovechado.
Para ampliar información, puede consultarse el informe del CSIC sobre movilidad científica 2025 y los recursos de la Universidad de Oviedo en investigación.