El mundo rural español lleva décadas acumulando heridas: despoblación silenciosa, incendios recurrentes, regulaciones que frenan la actividad y un ecologismo que, según algunos expertos, se diseña más desde las ciudades que desde el territorio. Sobre todo ello reflexiona Pablo Priesca en su nuevo libro, presentado esta semana en Asturias ante un público que conoce de cerca esa realidad.
Priesca, que dirigió la Fundación CTIC Centro Tecnológico desde su creación en 2003 hasta 2023 y que hoy ostenta el título de Patrono de Honor de la institución, ha dedicado su primera obra a lo que denomina un "abandono estratégico" del medio rural. El volumen se titula *El renacer de la ruralidad, crónica de un abandono estratégico, entre la regulación, la burocracia, el ecologismo urbano, los incendios y la esperanza de futuro*, un título largo que ya anticipa la amplitud del diagnóstico.
El lunes 20 de abril, el autor conversó sobre el libro en el Club LA NUEVA ESPAÑA junto a Jaime Izquierdo, especialista en Desarrollo Rural con amplia trayectoria en la materia. El encuentro sirvió como espacio de debate sobre un asunto que, lejos de ser nostálgico, interpela directamente al modelo económico y territorial que España quiere construir en las próximas décadas.
El problema de la despoblación rural no es nuevo, pero sí se ha agravado. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, más de la mitad de los municipios españoles tienen menos de 1.000 habitantes, y muchos de ellos apenas superan el centenar. La tendencia migratoria hacia las ciudades, que se intensificó durante el siglo XX, no se ha revertido, y las políticas de cohesión territorial han tenido resultados desiguales.
El enfoque de Priesca resulta llamativo porque no proviene del ámbito agrario tradicional, sino del tecnológico. Durante dos décadas lideró una fundación orientada a la innovación digital, lo que le permite cruzar dos mundos que rara vez dialogan: el de la transformación tecnológica y el de los territorios en riesgo de extinción. En su libro sostiene que la burocracia excesiva y una regulación mal calibrada actúan como frenos reales para quienes quieren emprender o vivir en el entorno rural, más allá de los discursos institucionales sobre la España Vaciada.
Los incendios forestales ocupan también un lugar central en el análisis. España ha sufrido en los últimos años episodios devastadores que han arrasado miles de hectáreas, especialmente en el norte peninsular y en Galicia. Para muchos expertos, la pérdida de gestión humana del monte —consecuencia directa del abandono rural— es uno de los factores que explica la mayor virulencia de estos siniestros. Sin ganaderos, sin agricultores y sin actividad forestal regular, el combustible vegetal se acumula hasta niveles peligrosos.
El concepto de "ecologismo urbano" que maneja Priesca apunta a una tensión real: las restricciones medioambientales se diseñan con frecuencia desde administraciones y colectivos alejados del territorio, sin tener en cuenta las consecuencias económicas y sociales que generan sobre quienes viven en él. No se trata de negar la necesidad de proteger el entorno natural, sino de señalar que esa protección puede volverse contraproducente si ignora a las comunidades que históricamente han convivido y gestionado ese mismo entorno.
A pesar del tono crítico, el libro también apunta hacia la esperanza. El subtítulo lo explicita: hay un futuro posible para la ruralidad, y pasa por políticas más inteligentes, por el aprovechamiento de la conectividad digital para facilitar el teletrabajo en zonas despobladas, y por una nueva narrativa que presente el campo no como un lugar del que huir, sino como una opción de vida viable y atractiva para las generaciones jóvenes. En ese sentido, la experiencia de Priesca al frente de una entidad tecnológica como la Fundación CTIC aporta una perspectiva diferente a los debates habituales sobre desarrollo rural.
El acto en el Club LA NUEVA ESPAÑA reunió a personas interesadas en el futuro del territorio asturiano, una región que conoce bien los efectos de la despoblación interior y el peso de una economía históricamente concentrada en la franja costera. La charla con Jaime Izquierdo, reconocido por su trabajo en políticas de desarrollo rural, permitió contrastar visiones y profundizar en los instrumentos concretos que podrían invertir la tendencia. El debate queda abierto, y el libro de Priesca llega en un momento en que la cuestión territorial ha ganado peso en la agenda política española.