General de Alquiler de Maquinaria (GAM), con sede principal en Asturias, ha completado en los últimos años una transformación profunda en su estructura y en sus estrategias de negocio. Fundada hace más de dos décadas, la empresa se ha alejado de la tradicional dependencia del sector de la construcción para convertirse en un proveedor de servicios más diversificado para la industria, abarcando sectores como la logística, alimentación y automoción. Ningún sector individual supera actualmente el 10% de su facturación total, lo que garantiza una mayor estabilidad frente a las variaciones del mercado.
Un modelo diversificado para crecer con solidez
La estrategia actual de GAM se basa en tres pilares. En primer lugar, la compañía ha aumentado el peso del alquiler a largo plazo, bajo contratos de entre 3 y 5 años. Este segmento representa ya cerca del 30% de los ingresos y proporciona una importante recurrencia, con una cartera de contratos por valor de 280 millones de euros y una tasa de renovación superior al 90%, según datos de la empresa recogidos por Renta 4.
En segundo lugar, GAM ha reforzado los negocios sin necesidad de alta inversión en activos (sin CAPEX), como la distribución y posventa de maquinaria en acuerdos exclusivos con fabricantes internacionales. Esto añade ingresos adicionales sin exigir grandes desembolsos, mejorando el margen de beneficios. Por último, el llamado negocio tradicional de alquiler a corto plazo completa la oferta, aprovechando la alta demanda en el mercado español e internacional.
Este nuevo equilibrio en el modelo ha permitido a la empresa no solo crecer, sino también hacer sus resultados menos dependientes de los ciclos económicos vinculados a la construcción, que marcaron su origen y su actividad durante años.
Resultados financieros: disciplina y crecimiento
Los datos económicos de 2025 evidencian la solidez de la estrategia de GAM. La compañía ha alcanzado una facturación de 316 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 4% respecto al ejercicio anterior. Lo más relevante es que el resultado operativo (EBITDA) ha crecido proporcionalmente más que las ventas, reflejando una estructura cada vez más rentable. Además, GAM ha reducido su inversión en maquinaria hasta el 53% del EBITDA, lo que significa más eficiencia en el uso de recursos propios.
Otro dato significativo es la disminución del endeudamiento: la empresa ha recortado su nivel de apalancamiento en un 8% respecto a 2024. Esta evolución permite que GAM plantee el crecimiento futuro sobre una base financiera más sólida y sostenible, aspecto valorado especialmente por los inversores, según se recoge en los informes de Relación con Inversores de GAM.
Futuro: crecimiento orgánico, adquisiciones y economía circular
De cara a los próximos años, GAM mantiene su objetivo de seguir creciendo de forma orgánica en los mercados donde ya opera, principalmente en España y Portugal. La empresa no descarta nuevas operaciones de adquisición para reforzar áreas como la energía, la construcción modular y la organización de eventos. La disciplina financiera es una prioridad para GAM, que analiza cuidadosamente las oportunidades y centra el desarrollo en líneas de negocio consideradas de alto valor añadido.
Un elemento clave en esta nueva etapa es la planta REVIVER, ubicada en León, dedicada a la refabricación de maquinaria. Este proyecto, que ya funciona a plena capacidad, permite a GAM ofrecer servicios de economía circular a sus clientes. Refabricar las máquinas usadas implica un coste notablemente inferior al de la compra de nuevas unidades. Esta iniciativa no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino que también mejora los márgenes y la rentabilidad a largo plazo, ya que reduce significativamente la inversión necesaria para mantener y renovar su flota de alquiler.
La economía circular se ha convertido así en una ventaja competitiva para GAM, situando a la empresa en una posición avanzada respecto a otros actores nacionales e internacionales del sector. La apuesta por REVIVER permite a la compañía avanzar tanto en sostenibilidad como en eficiencia económica, aspecto alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible recogidos por el Ministerio para la Transición Ecológica.
Una empresa asturiana renovada y preparada para competir
En resumen, GAM ha consolidado un nuevo modelo de negocio basado en la diversificación de ingresos, una mayor estabilidad financiera y la integración de soluciones sostenibles. Todo ello permite a la empresa asturiana mirar al futuro con confianza, apostando por el crecimiento tanto en su mercado local como en el internacional. La combinación de negocio recurrente, distribución eficiente y refabricación innovadora en su planta de León, coloca a GAM como un referente en transformación industrial y sostenibilidad, preparado para afrontar los retos de las próximas décadas.