Durante estos días, Gijón se transforma en un punto de encuentro para amantes de la cultura y música de los años 60 con la celebración del Festival Yeyé, que llega a su 32ª edición. Este evento, reconocido como el más longevo de Asturias en su ámbito, despliega un programa amplio que abarca conciertos, exposiciones, mercadillos, desfiles de moda y actividades relacionadas con el mundo motor, ofreciendo una experiencia integral centrada en el espíritu de la década de los sesenta.
Aunque la programación ya comenzó con un ciclo de cine dedicado a la respuesta de la nouvelle vague francesa en múltiples países y diversas exposiciones en espacios como el Centro de Cultura Antiguo Instituto y la sala Toma 3, es a partir de este jueves cuando el festival cobra mayor intensidad y presencia en distintos escenarios de la ciudad.
El festival destaca por su apuesta musical, que sirve de reclamo principal para un público variado atraído por el sonido y la estética sixties. La música en vivo es la columna vertebral del evento, que también se complementa con presentaciones, sesiones de DJ y otras propuestas que mantienen viva una época marcada por la innovación cultural y artística.
Además de lo musical, el mercadillo se consolida como un espacio para descubrir objetos vintage, moda retro y piezas de coleccionista, contribuyendo a recrear la atmósfera auténtica de los años 60. En paralelo, el desfile de moda exhibe las tendencias que hicieron emblemática esa década, con prendas y estilos que vuelven a ponerse de actualidad.
En cuanto al motor, el festival incorpora actividades que recuerdan la importancia que tuvo el automóvil como símbolo de libertad y modernidad durante los sesenta, celebrándose encuentros y exhibiciones que forman parte del atractivo transversal de este evento cultural.
El Festival Yeyé es mucho más que una sucesión de actividades; es una mirada nostálgica y celebratoria que conecta con una generación y también con nuevas audiencias interesadas en la historia cultural reciente. Esta edición continúa una tradición que ha sabido conservar la fidelidad de su público mientras se adapta a las tendencias actuales para mantenerse vigente y dinámico.
El impacto de este festival en Gijón se traduce también en dinamización económica y cultural, implicando a diversos agentes locales, desde artistas y comerciantes hasta instituciones públicas y privadas que apoyan el evento. En este sentido, el Festival Yeyé se configura como un ejemplo de cómo la cultura puede ser un motor de desarrollo local y promoción turística.
Para quienes deseen participar, la programación está distribuida en varios puntos de la ciudad, lo que invita a recorrer Gijón y descubrir sus espacios mientras se disfruta del ambiente festivo y cultural. El éxito de este encuentro se basa en la combinación de autenticidad, calidad y diversificación de propuestas, que hacen de la cultura sixty un motivo de celebración para toda la comunidad.
El Festival Yeyé mantiene así su posición como cita obligada en el calendario cultural asturiano, reúniendo año tras año a cientos de asistentes que buscan revivir o descubrir la esencia de los años 60 a través de la música, el arte y la creatividad. La puerta está abierta hasta el domingo para todos los que quieran sumergirse en esta experiencia única.