El alcalde de Carreño, Ángel García Vega, ha expresado su rechazo contundente frente a la reciente decisión de la Delegación del Gobierno en Asturias de incluir el tramo entre Aboño y Veriña en la Red de Itinerarios de Mercancías Peligrosas (RIMP). Desde el sábado 27 de junio, el transporte de mercancías consideradas de riesgo debe transitar obligatoriamente por este tramo, lo que ha generado preocupación y oposición local.
El regidor, representante de Izquierda Unida, basa su desacuerdo en la ausencia de una justificación técnica y ambiental sólida que respalde esta medida. Señala que las infraestructuras viales por las que circulan actualmente los transportes con carga peligrosa, ya en condiciones deficientes, no están preparadas para soportar el aumento y cambio de tráfico que supone esta orden oficial. Además, advierte sobre el impacto negativo en la calidad de vida de los residentes cercanos y en el entorno natural.
Carreño, un concejo que linda con importantes núcleos industriales y portuarios como Gijón, alberga zonas sensibles como Aboño, donde las condiciones del vial y la cercanía a áreas residenciales hacen cuestionable la idoneidad de esta decisión. El alcalde recalca que la medida puede agravar problemas existentes de seguridad vial, contaminación acústica y ambiental sin que exista un plan claro ni plazos concretos para la mejora, solo una promesa vaga de intervención futura.
La Red de Itinerarios de Mercancías Peligrosas (RIMP) es un sistema que delimita las rutas por donde deben circular obligatoriamente ciertos transportes para garantizar la seguridad y minimizar riesgos asociados al traslado de sustancias que pueden ser inflamables, tóxicas o explosivas. Normalmente, estos itinerarios se diseñan mediante análisis técnicos que consideran las características de las vías, el tráfico habitual, y el medio ambiente, además de proteger a las poblaciones y respetar normativas ambientales vigentes.
La preocupación de Carreño apunta a que, en este caso, no se han realizado estudios técnicos que avalen la inclusión del tramo Aboño-Veriña en la RIMP. El alcalde argumenta que las carreteras actuales presentan deficiencias estructurales como firme deteriorado y ausencia de las señales y medidas de seguridad necesarias para el paso de estos tipos de vehículos.
Según algunas fuentes consultadas, el desvío busca aliviar la carga de tráfico de mercancías peligrosas en otras vías, como las que transitan por el entorno próximo al puerto de El Musel, uno de los principales centros logísticos del norte de España. Sin embargo, esta acción traslada el riesgo y las incomodidades a otros municipios sin planificar adecuadamente cómo mitigar los efectos.
El impacto ambiental también es motivo de crítica. La zona en cuestión alberga ecosistemas sensibles y áreas residenciales donde la circulación de vehículos con cargas peligrosas puede suponer un riesgo mayor en caso de accidente, además de generar contaminación atmosférica y acústica. Las normativas europeas sobre gestión de riesgos industriales señalan la necesidad de evaluar exhaustivamente estos factores antes de implementar modificaciones en itinerarios obligatorios.
En este sentido, organizaciones vecinales y ecologistas de Carreño han mostrado su apoyo a la postura del alcalde. Denuncian que la Delegación del Gobierno ha tomado una decisión apresurada y sin diálogo previo con la comunidad afectada. También indican que no se ha informado suficientemente sobre las futuras mejoras viales anunciadas, que califican como necesarias pero no inminentes.
Este conflicto en Carreño forma parte de un debate más amplio en Asturias sobre la gestión urbana e industrial, la seguridad vial y la preservación ambiental en zonas limítrofes a grandes infraestructuras portuarias y logísticas. La región, con una importante industria pesada y tráfico portuario, debe compatibilizar el desarrollo económico con la calidad de vida de sus habitantes y la protección del medio ambiente.
La Delegación del Gobierno aún no ha emitido declaraciones públicas detallando los argumentos técnicos o ambientales que fundamenten la inclusión de Aboño-Veriña en la RIMP ni ha facilitado un calendario preciso para las obras de mejora comprometidas. Esta falta de transparencia acentúa la tensión con las autoridades locales y la población afectada.
Mientras tanto, el alcalde de Carreño advierte que mantendrá la oposición firme y solicitará todas las instancias necesarias para revertir o modificar la medida. Según él, se precisa un análisis riguroso que tome en cuenta las condiciones reales de las infraestructuras, el medio ambiente y la seguridad de los vecinos antes de obligar a un cambio tan significativo en la circulación del transporte de mercancías peligrosas.
En suma, esta disputa pone de relieve la necesidad de equilibrar las exigencias logísticas y económicas con las garantías sociales y ecológicas, un reto recurrente en territorios con alta actividad industrial y poblaciones urbanas próximas.
Para ampliar información sobre normativa y seguridad en transporte de mercancías peligrosas, puede consultarse la página del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.
Asimismo, para detalles sobre la gestión de la Red de Itinerarios de Mercancías Peligrosas en España, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ofrece recursos útiles en su sitio oficial.
Estos datos aportan contexto sobre los requisitos y protocolos que deberían seguirse para garantizar que el transporte con carga peligrosa se realice con el mínimo impacto y máximas condiciones de seguridad.