Urbas, la constructora española en concurso de acreedores y suspendida de cotización desde abril de 2025, se encuentra en la recta final para definir su futuro. Hoy concluye el plazo para que los acreedores se adhieran a la propuesta de convenio presentada para reestructurar una deuda total de 145 millones de euros, cantidad que incluye créditos ordinarios, subordinados y privilegiados.
Según fuentes próximas a la compañía presidida por Juan Antonio Acedo, el protocolo ha conseguido ya apoyos equivalentes al 52,43% de la masa acreedora, un porcentaje suficiente para validar el convenio y evitar que la administración concursal, gestionada por las firmas Auren y Kepler Karst, proceda con la liquidación de Urbas.
Uno de los hitos más relevantes en esta fase ha sido el comunicado de Attijariwafa Bank, el mayor acreedor financiero de la empresa con un crédito de 25,3 millones de euros. Inicialmente reticente, la entidad marroquí ha reconsiderado su postura y se ha adherido oficialmente al plan mejorado, dando un giro que podría influir en la decisión de otros inversores.
En un escrito dirigido al Juzgado de lo Mercantil de Madrid, Attijariwafa Bank informa de la modificación favorable de su voto y confirma la aceptación íntegra del convenio propuesto, cuyo importe asciende a 25.266.130,98 euros. Esta adhesión se produjo tras la presentación el pasado 4 de mayo de una propuesta revisada por parte del presidente de Urbas, que incluía mejoras en el plan de pagos de la deuda y fue respaldada también por un informe de la firma de auditoría Crowe, que recomendaba el apoyo al plan de viabilidad.
El nuevo calendario contempla la ausencia de quitas y la aceleración de los pagos, lo que ha proporcionado confianza a los financiadores. Urbas se compromete a abonar el 10% de la deuda ordinaria antes de que finalice el primer año tras la aprobación del convenio, el 15% al término del segundo año y el 75% restante al concluir el tercer año. Esta planificación intenta conciliar la recuperación financiera de la empresa con las expectativas de los acreedores.
Por detrás de Attijariwafa Bank, los restantes actores relevantes en el concurso son las firmas Larisa y Germux, que juntas controlan el 41% del crédito —ambas vinculadas a Urbas a través de la cesión de créditos bancarios—, además de Asefa (13%), Oakhill (10%), Sareb (7%) y McKinsey (6%). La aceptación y negociación con estos acreedores ha sido clave para alcanzar el umbral necesario para que el plan prospere.
Antecedentes y situación actual del concurso
Urbas entró en concurso de acreedores meses atrás debido a problemas financieros derivados principalmente por la desaceleración del sector inmobiliario y el impacto de la crisis económica en España. Desde entonces, la empresa ha visto suspendida su cotización en bolsa, mientras trabaja en un plan de viabilidad para reorganizar su deuda y evitar su liquidación.
El concurso, supervisado por los administradores designados Auren y Kepler Karst, ha implicado intensas negociaciones con los acreedores para limitar las pérdidas y asegurar la viabilidad a medio plazo de la constructora. La propuesta inicial ofrecía condiciones menos beneficiosas, pero la mejorada presentada en mayo ha logrado captar un apoyo más amplio.
El respaldo decidido por parte de Attijariwafa Bank, aunque tardío, ha sido crucial para inclinar la balanza hacia una solución que mantiene activa la empresa y protege los intereses de los inversores y empleados. Su cambio de postura se basa en la confianza que el plan genera, y se espera que marque una tendencia para el voto de otros acreedores que aún no han expresado su posición con certeza.
Perspectivas y retos futuros
El acuerdo que parece perfilarse para Urbas supondría evitar un proceso de liquidación que podría generar mayores pérdidas a los acreedores y un impacto negativo en el sector inmobiliario. Para la compañía, este acuerdo es una oportunidad para recuperar la normalidad operativa y renovar su estrategia empresarial en un mercado aún volátil.
Sin embargo, el plan deberá superar la votación definitiva en el juzgado mercantil y luego afrontar el reto de cumplir con el calendario de pagos, que será determinante para recuperar la confianza de bancos e inversores. Además, Urbas tendrá que continuar adaptándose a las condiciones cambiantes del sector y gestionar sus proyectos en cartera con eficacia para asegurar la liquidez necesaria.
En España, la reestructuración de empresas en dificultades es un proceso que sigue ganando relevancia, con la Ley Concursal reformada para facilitar acuerdos extrajudiciales y evitar clausuras masivas. La experiencia de Urbas, que involucra actores financieros tanto nacionales como internacionales, refleja las complejidades actuales de estos procedimientos.
El caso también pone el foco en la importancia de la negociación y la flexibilidad por parte de los acreedores para mantener la viabilidad de compañías estratégicas en un sector clave para la economía española. Según los datos de el Instituto Nacional de Estadística (INE), el sector de la construcción representa una parte significativa del PIB y del empleo, por lo que un desplome mayor podría tener efectos colaterales notables.
En definitiva, la aprobación del plan de viabilidad para Urbas, apoyado por su mayor acreedor, permitiría preservar una empresa con décadas de historia y mantener cientos de puestos de trabajo, a la vez que refleja la complejidad y los riesgos propios de la recuperación económica pospandemia, en la que la tensión financiera persiste en varios sectores.
Para seguir esta historia y comprobar la evolución del proceso concursal, se espera el pronunciamiento oficial del juzgado en los próximos días y la reacción de los acreedores restantes ante la propuesta mejorada.
La resolución definitiva será clave para definir no solo el futuro de Urbas, sino también para establecer precedentes en la gestión judicial de concursos empresariales en España, en un contexto donde la incertidumbre económica sigue siendo una constante.
Para más detalles sobre las medidas llevadas a cabo por Urbas y su evolución financiera, consulte el análisis de Expansión sobre el concurso.