La reciente escalada del conflicto en Irán ha vuelto a poner sobre la mesa un fenómeno que afecta directamente a los mercados globales: la inflación provocada por el alza del precio del petróleo. Los datos de inflación en Estados Unidos reflejan cómo esta situación puede extenderse más de lo previsto, desafiante la expectativa generalizada de una pronta resolución del conflicto por parte del presidente Donald Trump.
Aunque se alcance un acuerdo en las próximas semanas para poner fin a la crisis, la normalización del suministro energético de Oriente Medio va a ser un proceso difícil y lento. Especialistas financieros como Barclays consideran posible que el precio del barril de crudo alcance los 100 dólares a finales de año, lo que mantendría la presión inflacionaria y afecta a carteras de inversión en diferentes mercados.
En este contexto, diversos analistas recomiendan que los inversores busquen diversificar sus carteras con exposición a las materias primas, comunes conocidas como commodities. Estas ofrecen una cobertura tradicional contra la inflación, ya que tienden a proteger frente a las caídas de valor habituales en acciones y bonos durante períodos inflacionarios.
Bernstein Research destaca esta tendencia y resalta que los recientes cambios geopolíticos aumentan la probabilidad de incidentes similares al conflicto iraní en los próximos meses. Inigo Fraser-Jenkins, analista de Bernstein, sugiere dos caminos principales para incluir commodities en una cartera: la primera opción es invertir en cobre, un metal que no solo se beneficia del auge general de las materias primas, sino también del impulso que le da su papel crucial en la transición energética global. Para ello, recomienda fondos ligados al índice CPER Copper Futures, que replican el comportamiento del cobre en los mercados futuros.
La segunda fórmula consiste en apostar por fondos bursátiles de América Latina, región con gran peso exportador de petróleo, cobre y productos agrícolas, sectores que podrían verse favorecidos y aportar diversificación ante la incertidumbre global.
Por otro lado, Goldman Sachs identifica tres tipos de inflación: de final de ciclo económico, por shocks de oferta como el actual, y por la pérdida de confianza en las políticas regulatorias.
En un shock de oferta, como el que genera la crisis energética de Oriente Medio, la entidad estadounidense señala que la mejor cobertura es una cesta diversificada de materias primas, excluyendo metales preciosos como el oro. Este último funciona mejor contra la inflación causada por la falta de credibilidad regulatoria, donde el gasto público excesivo y la depreciación de las divisas empeoran la situación inflacionaria.
Como referencias para la cesta diversificada, Goldman Sachs menciona índices consolidados como el S&P GSCI y el Bloomberg Commodity Index (BCOM). Ambos incluyen metales preciosos en su composición, con un 8% en el primero y un 19% en el segundo. El S&P GSCI tiene una fuerte concentración en recursos energéticos, con un 52%, mientras que el BCOM presenta una distribución más equilibrada entre varias clases de commodities.
Un punto importante que subraya Goldman Sachs es que no recomiendan la inversión directa en acciones de compañías mineras o energéticas como forma de exponerse a las materias primas. Este tipo de inversión lleva riesgos adicionales ligados a problemas operativos y de gestión corporativa, así como a la volatilidad de los costes y las condiciones financieras corporativas.
La clave para inversores es manejar una presencia moderada de commodities en sus carteras, aproximándose a un 10% del total. Esta proporción permite actuar como un contrapeso efectivo sin aumentar en exceso la volatilidad total del portafolio, una consideración crucial dada la naturaleza volátil de estos mercados.
Este enfoque combinado permite gestionar la incertidumbre global actual, diversificando riesgos y aprovechando las oportunidades que ofrecen las materias primas ante ciclos inflacionarios y tensiones geopolíticas que pueden extenderse en el tiempo.
Para más información sobre índices y fondos vinculados a commodities, es recomendable consultar fuentes oficiales y especializadas como Bloomberg, Barclays y Bernstein Research.