SpaceX dio a conocer sus primeros resultados financieros desde su salida a bolsa en junio de 2026, marcando un importante crecimiento en ingresos. La empresa fundada por Elon Musk registró una facturación de 7.814 millones de dólares en el segundo trimestre, lo que representa un aumento del 92% respecto al mismo periodo del año anterior y supera con creces las expectativas de los analistas, que preveían ventas de unos 6.930 millones.
Sin embargo, esta aceleración en ingresos no se tradujo en beneficios. La compañía reportó pérdidas netas de 541 millones de dólares, la mitad que hace un año, aunque las pérdidas se mantienen altas debido a la intensificación de sus inversiones en proyectos estratégicos, especialmente en inteligencia artificial. Durante el trimestre, las inversiones de capital alcanzaron los 18.400 millones de dólares, frente a los 10.100 millones del primer trimestre de 2026.
Estos resultados tuvieron impacto inmediato en la cotización de SpaceX, que cayó más del 5% en el mercado fuera de horario de Wall Street tras la publicación. A pesar de esta caída, la acción mantiene un nivel superior al precio de salida a bolsa, cerrando esa sesión con un avance del 9%, situando su valor en 125,33 dólares y una capitalización bursátil de 1,66 billones de dólares.
La diversificación de SpaceX se refleja en sus principales áreas de negocio: el negocio aeroespacial con los cohetes Starship, la red satelital Starlink, la red social X, y la división de inteligencia artificial generativa xAI. Esta última fue una de las que experimentaron un crecimiento significativo, triplicando sus ingresos en el trimestre hasta los 2.560 millones de dólares, impulsada por contratos de alquiler de capacidad de centros de datos a empresas como Anthropic o Google.
Elon Musk ha manifestado que la inteligencia artificial será clave en la expansión futura de la empresa, con expectativas de que SpaceX alcance ingresos de un billón de dólares para 2030, más de 50 veces lo facturado en 2025. Aunque estos objetivos son ambiciosos y generan dudas entre los inversores, la apuesta por la IA impulsa parte del valor del grupo y justifica las fuertes inversiones.
Pese al crecimiento en ingresos del 53% en lo que va de año, hasta alcanzar 12.508 millones de dólares, SpaceX ha sufrido unas pérdidas netas acumuladas de 5.488 millones en los primeros seis meses de 2026, que se dispararon un 257% respecto al mismo período del ejercicio anterior. Esto refleja el alto coste de su estrategia de expansión y desarrollo tecnológico.
En cuanto a tecnología, Musk anunció que SpaceX utilizará exclusivamente chips de Nvidia para su infraestructura de inteligencia artificial. El acuerdo entre ambas empresas se basa en la cooperación para aumentar la capacidad de computación, con planes de superar los 2 gigavatios en 2026 y acercarse a 10 gigavatios en 2027. Además, se trabajará en sistemas de computación espacial para instalar hardware de IA en satélites en órbita, potenciando así sus servicios de comunicación y datos.
La plataforma Vera Rubin de Nvidia ha sido destacada por Musk como "el mejor ordenador de IA", consolidando la relación estratégica entre ambas compañías y subrayando la importancia de la IA para el futuro de SpaceX. Esta alianza tecnológica podría ser un elemento diferenciador para cumplir con los ambiciosos objetivos financieros a medio plazo.
En definitiva, SpaceX demuestra con estos resultados que su modelo de negocio combinado entre aeroespacial y tecnología de vanguardia mantiene un fuerte crecimiento en ventas, aunque sus elevadas inversiones aún lastran su rentabilidad. La evolución de la cuota de mercado en IA y las innovaciones tecnológicas determinarán el horizonte financiero para esta compañía gigante, que sigue siendo una referencia en innovación y desarrollo tecnológico.
Para más información, puede consultarse el informe completo en la página oficial de SpaceX y el análisis económico en Bloomberg. También es útil revisar el seguimiento de la cotización en Wall Street Journal.