Salto Systems, compañía española referente mundial en cerraduras electrónicas y sistemas inteligentes de control de acceso, ha cerrado la venta del 33% de su capital en una operación que ha superado las expectativas y que se ha ejecutado sin el asesoramiento de bancos de inversión tradicionales. El proceso estuvo liderado directamente por el presidente de la empresa, José Antonio Itarte, quien consiguió valorar la compañía en más de 1.500 millones de euros.
La transacción anunciada este jueves supone la entrada de un grupo de inversores encabezado por la gestora británica de private equity Inflexion, que releva a Peninsula Capital y Sofina como socios financieros. Junto a Inflexion participan importantes fortunas vascas como Asúa Inversiones, Berunberri y Key Wolf, además de Alantra, Florac y Kutxabank a través de su fondo Indar, que también reinvierten y mantienen su posición en la empresa.
El éxito de esta operación cobra especial relevancia por el contexto del mercado de capital privado, donde fondos como CVC, KKR o EQT mostraron gran interés en participar en Salto Systems. La presencia además de otros actores destacados, como el family office de los herederos de Theo Albrecht o Corporación Financiera Alba, denota la alta valoración estratégica y financiera que despierta la compañía.
La subasta que culminó con la elección de Inflexion no solo evidenció la confianza en Salto Systems, sino que también puso de manifiesto un cambio en la gestión de financiaciones corporativas, donde la compañía optó por prescindir de bancos de inversión convencionales, un movimiento poco habitual en operaciones de esta envergadura. La decisión de Itarte de liderar el proceso internamente refleja la sólida posición de la empresa y su trayectoria ascendente.
Fundada en 2001 en Oyarzun, Guipúzcoa, Salto Systems ha experimentado un crecimiento notable. Sus ingresos superan actualmente los 460 millones de euros y su ebitda ronda los 95 millones. Solo hace una década, en 2013, las ventas eran de apenas 80 millones de euros, lo que representa una expansión récord en el sector tecnológico europeo.
Este aumento de valor ha sido posible gracias al auge de las soluciones digitales en el control de accesos, donde Salto Systems ocupa un liderazgo global, con presencia en múltiples geografías y colaboraciones con grandes multinacionales. La digitalización acelerada y la demanda creciente de seguridad inteligente explican su posicionamiento en el mercado.
Este caso recuerda a transacciones recientes similares como la venta de la empresa griega Skroutz a Blackstone, operación que también se desarrolló con un enfoque innovador, apoyada en inteligencia artificial para optimizar el proceso, según The Wall Street Journal. En el caso de Salto, la diferencia es la ausencia completa de intermediarios financieros externos, lo que ha generado un significativo ahorro en costes y un control total del proceso.
Con una estructura accionarial donde los fundadores mantienen el 67% y los inversores financieros el 33%, Salto Systems asegura una estabilidad y garantía de continuidad que puede facilitar nuevas alianzas estratégicas y expansiones internacionales. Además, esta operación aporta liquidez y recursos para impulsar proyectos de innovación y desarrollo en un mercado cada vez más competitivo.
En conclusión, la reestructuración de Salto Systems no solo representa un hito corporativo para el sector tecnológico español, sino también una muestra de cómo las compañías pueden gestionar operaciones millonarias con autonomía y eficacia. El movimiento estratégico de Itarte podría marcar tendencia en la forma en que empresas medianas y grandes se acercan a la financiación y los procesos de venta en un contexto global cambiante y lleno de retos.
Para quienes siguen la evolución del mercado de private equity, Salto Systems se posiciona como un referente de éxito en la ejecución interna de procesos complejos sin el apoyo tradicional del sistema bancario, apostando por el talento directivo y el conocimiento profundo del negocio como garantía de resultados satisfactorios.
El peso de los inversores vascos en la nueva etapa también refuerza su compromiso con el desarrollo industrial y tecnológico del territorio, poniendo el foco en un modelo que combina capital local con fondos internacionales para maximizar el crecimiento y la innovación.
En definitiva, la operación de Salto Systems ejemplifica la madurez y capacidad de las empresas españolas para competir y liderar el sector tecnológico a escala global, con estructuras financieras cada vez más sofisticadas y personalizadas que concilian intereses de largo plazo y eficiencia.
Para más detalles sobre Salto Systems y su evolución, se puede consultar su página oficial y el análisis de mercado en Expansión.