El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha señalado en una entrevista con Financial Times que el aumento del gasto europeo en defensa está sosteniendo cerca de 195.000 empleos en el sector militar de Estados Unidos. Según sus declaraciones, Europa y Canadá han comprometido pedidos de armas por aproximadamente 300.000 millones de dólares para los próximos dos años, impulsando el sector industrial estadounidense.
Este incremento en la inversión en armamento responde en gran medida a la invasión rusa de Ucrania y a las exigencias de Estados Unidos, concretamente del expresidente Donald Trump, que ha pedido a Europa que aumente su gasto en defensa para mantener la protección militar estadounidense. La situación ha generado un cambio significativo en Europa, con un aumento notable en los presupuestos de defensa a pesar de las tensiones derivadas de la percepción de vulnerabilidad y dependencia hacia Washington.
Rutte destacaba que el elevado volumen de pedidos a la base industrial estadounidense supone un respaldo económico clave para mantener la producción y respaldar la capacidad de defensa de la alianza transatlántica. Sin embargo, también advirtió sobre los límites actuales de producción tanto en Europa como en Estados Unidos, que ya están alcanzando su máxima capacidad para absorber el aumento del gasto.
En sus palabras, "hay que comprar a la base industrial de defensa; existe un límite a lo que se puede hacer. Creo que 250.000 millones de dólares en dos años alcanzan esa capacidad máxima de absorción". Este contexto obliga a los fabricantes a reforzar las líneas de producción y turnos, evitando incrementos en los precios y priorizando la expansión de capacidad industrial.
Por otro lado, Rutte subrayó que la escasez de producción ha llevado a algunos países europeos a adquirir armamento fuera de la OTAN, principalmente de Corea, que tiene una base industrial de defensa notablemente desarrollada. Aunque preferirían comprar a países miembros de la alianza, la insuficiente capacidad productiva europea ha forzado esta dependencia de fuentes externas.
El secretario general también señaló que durante su visita a Estados Unidos antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, buscó transmitir la voluntad europea de reforzar sus compromisos en materia de defensa, un aspecto clave para calmar la frustración estadounidense ante incumplimientos puntuales de acuerdos en zonas de conflicto como Irán.
Además, Rutte se refirió al avance ucraniano en la guerra contra Rusia, destacando que las fuerzas ucranianas están "mucho mejor defendidas" y han logrado importantes éxitos al frenar el avance ruso, afectando también la infraestructura militar y energética del país vecino, lo que tiene un impacto considerable en su economía.
No obstante, el líder de la OTAN recordó que estas mejoras no garantizan un avance en las negociaciones de paz, que dependen exclusivamente de la voluntad del presidente ruso, Vladimir Putin. El apoyo a Ucrania debe continuar fortaleciéndose para que esté preparada en el hipotético momento en que comiencen negociaciones serias.
Respecto a sus relaciones con la administración Trump, Rutte defendió su postura conciliadora, justificando elogios que recibió al destacar que bajo su mandato se logró una subida sustancial del gasto europeo en defensa, un objetivo reclamado por Estados Unidos desde hace tiempo. Reconoció también la existencia de desavenencias por el apoyo a la guerra contra Irán, enfatizando que en términos generales Europa cumple con sus compromisos y sigue siendo un pilar estratégico para la proyección de poder estadounidense en el continente.
Esta realidad ha llevado a una mayor interdependencia entre las bases industriales de defensa de ambas orillas del Atlántico, con una dinámica de aumento de la producción que enfrenta desafíos logísticos y de capacidad, pero que es clave para la seguridad colectiva de la OTAN y para el mantenimiento de empleos en sectores estratégicos.
Para más detalles sobre el impacto económico y las proyecciones de gasto en defensa, puede consultarse el informe oficial de la OTAN y las declaraciones recogidas en Financial Times...