Miguel Ollero, director general corporativo y socio fundador de Merlin Properties, ha fallecido tras casi tres años de lucha contra el cáncer. La noticia fue comunicada por la propia compañía a través de un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que el consejo de administración expresó su reconocimiento tanto a la trayectoria profesional de Ollero como a su calidad humana.
Ollero era uno de los pilares sobre los que se construyó Merlin Properties desde su fundación. Formaba parte del consejo de administración en calidad de consejero ejecutivo y era responsable de las áreas corporativas, financieras y de operaciones de la compañía. Su perfil combinaba una sólida formación académica con décadas de experiencia en el sector inmobiliario institucional, lo que lo convirtió en una figura clave durante el crecimiento de Merlin hasta convertirse en la mayor socimi cotizada en España.
Nacido en 1969 en El Viso de los Pedroches, en la provincia de Córdoba, Ollero se licenció en Derecho y Administración de Empresas con especialización en Finanzas por ICADE, la institución jesuita de referencia en el mundo empresarial español. Su carrera arrancó en Arthur Andersen, la histórica firma de auditoría y consultoría, y pasó posteriormente por FCC Construcción y por la división de fusiones y adquisiciones de Deutsche Bank antes de dar el salto al sector inmobiliario institucional.
Una carrera marcada por la inversión inmobiliaria a gran escala
El capítulo más relevante de su trayectoria previa a Merlin transcurrió en RREEF, la plataforma de inversión en activos alternativos de Deutsche Bank. Allí ejerció como director general y participó en operaciones con un valor agregado cercano a los 4.000 millones de euros, según los datos recogidos en la comunicación de la compañía a la CNMV. Además, tuvo un papel determinante en la estructuración y puesta en marcha de cinco vehículos de inversión inmobiliaria orientados a la Península Ibérica y Marruecos, en colaboración con la división de gestión de grandes patrimonios de Deutsche Bank.
Esa experiencia acumulada en la gestión de carteras institucionales y en la arquitectura de vehículos de inversión fue precisamente lo que aportó al proyecto fundacional de Merlin Properties cuando la compañía salió a bolsa en 2014. Merlin se convirtió en pocos años en la referencia del sector inmobiliario cotizado en España, con una cartera diversificada de activos que incluye oficinas, centros comerciales y activos logísticos, y que supera los 10.000 millones de euros en valoración.
La empresa reorganizará sus funciones de forma temporal
Tras el fallecimiento, Merlin ha explicado que las responsabilidades ejecutivas que asumía Ollero continuarán distribuidas temporalmente entre el resto del equipo directivo, tal y como ya ocurría durante el período de baja médica. La compañía ha indicado que informará puntualmente de cualquier cambio en el organigrama o de posibles incorporaciones que se decidan en el futuro.
El consejo de administración de Merlin ha querido destacar no solo la dimensión profesional de Ollero, sino también la manera en que ejerció su liderazgo. En el comunicado enviado a la CNMV, los consejeros coincidieron en subrayar su calidad humana, su sentido de la responsabilidad y una generosidad que, según sus propias palabras, «será fuente de inspiración para el consejo siempre». Se trata de un reconocimiento inusualmente personal para una comunicación regulatoria, lo que da cuenta del peso que Ollero tenía dentro de la organización más allá de su cargo formal.
Su muerte supone una pérdida significativa para el sector inmobiliario español. Ollero representaba una generación de directivos que construyeron desde cero el mercado de las socimis en España, un vehículo de inversión que se introdujo legalmente en 2009 y que no despegó hasta principios de la década de 2010. Merlin fue una de las primeras y más ambiciosas apuestas de ese ecosistema, y Ollero fue parte esencial de ese proceso desde el primer día.
La compañía no ha facilitado detalles sobre posibles cambios en la estructura ejecutiva a corto plazo, más allá de confirmar que la situación actual de distribución de funciones continuará vigente mientras se toman decisiones de más largo alcance. Los mercados y los inversores institucionales seguirán de cerca cómo Merlin afronta esta transición en un momento en que el sector inmobiliario cotizado atraviesa una fase de ajuste tras los años de tipos de interés elevados.