El Ibex 35 afronta este lunes una apertura claramente bajista desde los 18.204 puntos en los que cerró el viernes, cuando logró subir un 0,55%. Los futuros de los principales índices europeos anticipan recortes de alrededor del 1% en los parqués del continente, arrastrados por la tensión geopolítica que ha escalado durante el fin de semana.
Las conversaciones mantenidas entre Irán y Estados Unidos para intentar alcanzar un acuerdo diplomático han terminado sin resultados. El fracaso de esas negociaciones ha generado una fuerte incertidumbre en los mercados financieros internacionales, que reaccionan con ventas generalizadas al comienzo de la semana.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ido más lejos y ha anunciado que el Ejército de EEUU procederá a bloquear el paso por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta, así como todos los puertos iraníes. Esta medida, de ejecutarse, supondría una interrupción severa del tráfico petrolero mundial, ya que por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume a nivel global.
La consecuencia más inmediata ha sido una subida superior al 7% en el precio del petróleo Brent, que ha vuelto a superar la barrera psicológica de los 100 dólares por barril. Este encarecimiento del crudo presiona al alza la inflación y complica los planes de los bancos centrales, incluido el Banco Central Europeo, que lleva meses intentando estabilizar los precios en la eurozona.
La tensión no es solo europea. Las bolsas asiáticas ya han cerrado su sesión en negativo, y los futuros en Wall Street apuntan a descensos de en torno al 0,5%, después de que el viernes la bolsa estadounidense registrase un cierre mixto sin una dirección clara. La combinación de riesgo geopolítico y petróleo caro es uno de los escenarios que más incomodan históricamente a los inversores, y los movimientos de esta madrugada así lo reflejan.