La mayor promotora de viviendas de España afronta un relevo en su cúpula directiva. Neinor Homes ha comunicado este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que Jordi Argemí asumirá el cargo de consejero delegado el 1 de enero de 2027, relevando a Borja García-Egotxeaga, quien ha liderado la compañía durante los últimos siete años. La operación responde a un plan de sucesión diseñado con antelación y se ejecutará de forma escalonada.
Argemí no llega al puesto desde fuera. Hasta ahora ocupaba los cargos de consejero delegado adjunto y director financiero de la compañía, y ha sido pieza clave en las decisiones estratégicas más relevantes de los últimos años. Como primer paso del proceso de transición, ya ha sido nombrado co-consejero delegado, figura que compatibilizará con García-Egotxeaga hasta que el traspaso sea definitivo a principios de 2027.
Un perfil con peso en las grandes operaciones
El historial de Argemí dentro de Neinor habla por sí solo. El directivo ha estado involucrado directamente en algunas de las operaciones corporativas que han marcado la trayectoria reciente de la empresa. Entre ellas destaca la fusión por absorción de Quabit, la alianza con Bain Capital para el desarrollo y gestión de Habitat, y la consolidación del negocio de Gestión de Activos. Pero la más sonada fue, sin duda, la adquisición de Aedas Homes, que culminó a finales de 2024 y que convirtió a Neinor en el operador dominante del mercado residencial español.
Esa operación, considerada la mayor transacción entre promotoras desde el estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008, supuso la integración del que era hasta entonces el principal competidor de Neinor por volumen. La empresa controla actualmente el 97% de Aedas, y el propio Argemí preside el consejo de administración de la firma absorbida. La plataforma resultante cuenta con suelos suficientes para levantar cerca de 40.000 viviendas y registra un valor bruto de activos superior a los 3.000 millones de euros.
García-Egotxeaga no desaparece del mapa
La salida del actual consejero delegado no será abrupta. Según el comunicado remitido a la CNMV, García-Egotxeaga continuará vinculado a Neinor una vez concluido el período de transición, aunque en calidad de asesor sénior. Su función será apoyar a la compañía en esta nueva etapa y garantizar la continuidad en la ejecución de la estrategia definida.
García-Egotxeaga ha subrayado en el comunicado que la empresa llega a este momento en una posición sólida, como referencia del sector y con una plataforma lista para seguir creciendo. Su etapa al frente de Neinor arrancó hace siete años y coincidió con algunos de los episodios más intensos del mercado inmobiliario español, incluyendo el tirón de la demanda pospandemia y el posterior endurecimiento de las condiciones financieras.
Argemí, por su parte, ha apuntado que la hoja de ruta se mantendrá: gestión disciplinada del capital, crecimiento eficiente y generación de valor para los accionistas. Un mensaje de continuidad que encaja con el perfil de un directivo que ya conocía la estrategia desde dentro.
Un accionariado concentrado en grandes fondos
Más allá del relevo ejecutivo, conviene tener en cuenta quiénes son los dueños de Neinor, porque son ellos quienes respaldan este proceso. El fondo Orion Capital es el principal accionista, con el 28,8% del capital. Le sigue Stoneshield, el vehículo inversor dirigido por Juan Pepa y Felipe Morenés, con el 18,6%. Adar Capital completa el grupo de grandes inversores con una participación del 10,2%. Tres fondos institucionales con peso suficiente para condicionar el rumbo de la compañía y que, al menos por ahora, apuestan por la continuidad.
Neinor salió a bolsa en 2017 bajo el liderazgo de Juan Velayos, su primer CEO. García-Egotxeaga tomó el relevo poco después y consolidó la posición de la empresa en un mercado residencial que atraviesa uno de sus ciclos más tensos en décadas, marcado por la escasez de oferta y el encarecimiento del acceso a la vivienda. Argemí heredará una compañía más grande que nunca, con mayor exposición al mercado y bajo el escrutinio de un debate público sobre la vivienda que no muestra señales de enfriarse.