La promotora inmobiliaria Neinor Homes ha anunciado un relevo en su dirección ejecutiva. Jordi Argemí, hasta ahora CEO adjunto y director financiero de la compañía, tomará las riendas como consejero delegado el 1 de enero de 2027. El cambio llega tras siete años de gestión de Borja García-Egotxeaga, quien abandonará el cargo a finales de 2026 y pasará a ejercer como asesor senior de la empresa.
Para garantizar una transición ordenada, ambos directivos compartirán la máxima responsabilidad ejecutiva durante el período intermedio bajo una fórmula de Co-CEO. Esta estructura de mando dual es una práctica habitual en grandes compañías cuando se quiere evitar rupturas bruscas en la cadena de decisión, especialmente en momentos en que la firma está inmersa en una etapa de integración de activos y ejecución estratégica.
Argemí no llega al puesto como un fichaje externo, sino como un directivo forjado dentro de la propia casa. Se incorporó a Neinor en 2015 como director financiero, cuando la compañía aún estaba consolidando su posición en el mercado residencial español. Antes de eso, acumuló experiencia en el área de Corporate Finance de PwC y en la división de Banca Corporativa de Barclays, dos entornos que le dieron una visión financiera amplia y orientada a operaciones complejas. Esa trayectoria explica, en buena medida, por qué el consejo de administración lo señala como una "evolución natural" del equipo directivo.
García-Egotxeaga, por su parte, se unió a Neinor en 2016 procedente del sector de la construcción, y escaló posiciones hasta convertirse en CEO en 2019, tras la salida de Juan Velayos. Durante sus años al frente, la promotora pasó de ser una empresa relativamente joven —salió a bolsa en 2017— a convertirse en uno de los operadores de referencia en la promoción residencial española. El consejo ha destacado los "resultados excepcionales" obtenidos bajo su liderazgo, aunque sin detallar cifras concretas en el comunicado.
Una estrategia de crecimiento basada en operaciones corporativas
El contexto en el que se produce este relevo no es menor. En los últimos años, Neinor ha protagonizado algunas de las operaciones más relevantes del sector inmobiliario español. La fusión por absorción de Quabit amplió su cartera de suelo de forma significativa. La alianza con Bain Capital para gestionar Habitat le permitió entrar en el negocio de la gestión de activos residenciales para terceros. Y la adquisición de Aedas Homes, completada recientemente, ha reforzado su posición como la mayor promotora cotizada del país por volumen de entregas.
Toda esta actividad corporativa ha sido ejecutada, en gran parte, desde la dirección financiera que lideraba Argemí. Su papel en la estructuración de estas operaciones, en la negociación con socios financieros y fondos de inversión, y en el diseño de los acuerdos de coinversión que Neinor ha ido firmando, lo sitúa como el candidato más lógico para continuar la hoja de ruta trazada. La coherencia estratégica pesa tanto como el perfil del sucesor.
El relevo llega en un momento clave para el sector
El cambio de liderazgo se produce además en un contexto de mercado residencial español con una demanda sostenida pero con una oferta que sigue siendo insuficiente. Según los datos del Ministerio de Vivienda, la producción de vivienda nueva en España continúa por debajo de los niveles necesarios para satisfacer la demanda estructural, especialmente en grandes ciudades y áreas metropolitanas. Para una empresa como Neinor, que basa su modelo en la promoción y entrega de viviendas, el timing del relevo importa.
Argemí asume el mando en un momento en que la compañía debe demostrar que puede integrar los activos adquiridos —especialmente los procedentes de Aedas— y mantener el ritmo de entregas comprometido con sus inversores. El mercado estará atento a si el nuevo CEO mantiene el perfil más financiero y corporativo que lo caracteriza, o si da un giro hacia una gestión más operativa del negocio promotor.
García-Egotxeaga, mientras tanto, no desaparece del ecosistema de la empresa. Su continuidad como asesor senior sugiere que Neinor quiere aprovechar su conocimiento interno y sus relaciones sectoriales durante la fase de transición, una señal de que el relevo es amistoso y planificado, sin tensiones internas aparentes. En el sector inmobiliario, donde los ciclos son largos y las relaciones con administraciones, socios y financiadores son clave, ese tipo de continuidad tiene un valor estratégico que va más allá de lo simbólico.