Las bolsas europeas han cerrado la sesión con descensos, influenciadas por la publicación de resultados empresariales y la subida del precio del petróleo, en un contexto de espera ante el anuncio del Banco Central Europeo (BCE). El Ibex 35 se dejó más de lo esperado y bajó por debajo del nivel de 19.500 puntos.
La temporada de resultados sigue siendo el motor principal del mercado. En España, Repsol e Indra presentaron cuentas que fueron bien recibidas. Repsol notificó un beneficio neto de 2.201 millones de euros en el primer semestre, superando lo ganado durante todo 2025, gracias al fuerte aumento del crudo provocado por la guerra en el Golfo Pérsico. Además, la petrolera anunció un nuevo programa de recompra de acciones para retribuir a sus accionistas.
Indra también mostró crecimiento con un beneficio de 219 millones, un 2,1% más que en el mismo periodo del año anterior, y una facturación que se disparó un 29,7% hasta los 3.179 millones de euros. Sin embargo, pese a estas buenas cifras, el Ibex no logró aguantar el impulso y terminó cediendo.
El sector bancario vive una jornada de presión. Bankinter reportó un incremento del 11,7% en sus ganancias hasta junio, con 605 millones de beneficio, pero la reacción en bolsa fue negativa. Santander y BBVA lideraron las caídas dentro del índice, arrastrando a todo el sector a terreno negativo.
En el plano internacional, el foco sigue en Estados Unidos, con Alphabet anunciando un aumento del 298% en sus beneficios debido a la ola de inteligencia artificial, mientras Tesla mejoró sus ventas un 26% a costa de reducir su rentabilidad. Hoy, los inversores están atentos a los resultados de Intel para medir el pulso de las tecnológicas.
Por otro lado, la atención está centrada en la reunión del BCE, que mantiene los tipos sin cambios en el 2,25%, en línea con las expectativas. La estabilidad de los tipos responde al alivio que generan las señales de moderación de la inflación en las economías principales, aunque la subida del precio del petróleo genera cautela.
El barril de Brent ha experimentado un repunte superior al 4%, superando los 98 dólares, niveles máximos desde principios de junio. Esta escalada se debe en parte a la situación geopolítica, con ataques consecutivos del ejército estadounidense contra Irán y ofensivas hutíes contra barcos petroleros en el mar Rojo.
El aumento del petróleo impacta directamente en la inflación y afecta la toma de decisiones de los bancos centrales. En el mercado de renta fija, los bonos siguen subiendo sus rentabilidades. El bono alemán a diez años supera el 3,20%, mientras que el español se aproxima al 3,70%. En Estados Unidos, el rendimiento del bono a diez años ronda el 4,70%.
En el mercado de divisas, el euro mantiene la paridad cercana a 1,14 dólares, mientras que la libra esterlina se mantiene por debajo de 1,34 dólares. Por su parte, el oro ha retrocedido y pone en duda mantener los 4.100 dólares por onza, y el bitcoin ha vuelto a encontrarse con resistencia alrededor de los 66.000 dólares.
Este contexto de incertidumbre financiera, con tensiones geopolíticas y ajustes económicos, marca el ritmo de la renta variable, que sigue condicionada por factores globales y la evolución de los resultados corporativos.
Para seguir de cerca la evolución del mercado y las decisiones del BCE, es recomendable consultar las comunicaciones oficiales y análisis expertos como los que ofrece el Banco Central Europeo y las últimas actualizaciones de la Bolsa de Madrid.