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Europa, la apuesta olvidada que vuelve a brillar

El director de inversiones de Belgravia ve en la reindustrialización europea una oportunidad estructural frente al dominio de Wall Street.

Por Carlos García·martes, 21 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Europa, la apuesta olvidada que vuelve a brillar · El Diario Joven

La bolsa europea lleva años en segundo plano. Los inversores han mirado hacia Estados Unidos, atraídos por el tirón tecnológico y la fortaleza del dólar, mientras que Europa acumulaba descuentos de valoración que empezaban a parecer estructurales. Pero algo está cambiando, y los gestores especializados en renta variable del Viejo Continente empiezan a levantar la voz con más convicción.

Salvador de Miguel, director de inversiones de Belgravia, integrada en Singular Asset Management, es uno de ellos. En un encuentro con inversores celebrado esta semana, De Miguel defendió que Europa atraviesa un momento "especialmente interesante" desde el punto de vista bursátil, respaldado por una tesis que va más allá de la simple comparativa de múltiplos.

La clave, según el gestor, es la reindustrialización. Europa está entrando en lo que describe como un ciclo estructural de mayor autonomía estratégica: relocalización de cadenas de suministro, mayor inversión en defensa e infraestructuras y una movilización creciente del ahorro privado hacia la inversión productiva. Este contexto favorece especialmente a los sectores intensivos en capital —industria, energía, infraestructuras y telecomunicaciones—, que según De Miguel siguen cotizando a niveles deprimidos pese a las perspectivas más favorables que ofrece el nuevo mapa geopolítico global.

Europa frente a EE. UU.: la batalla de las valoraciones

La diferencia de valoración entre la bolsa europea y la estadounidense es uno de los debates más recurrentes en los últimos años. El S&P 500 cotiza con una prima histórica respecto a sus equivalentes europeos, en parte justificada por el peso del sector tecnológico y la mayor rentabilidad de las compañías americanas. Sin embargo, esa prima también incorpora expectativas muy exigentes, especialmente en todo lo relacionado con la inteligencia artificial.

De Miguel no descarta el potencial de la IA, pero sí advierte de que las valoraciones en ese segmento dejan poco margen de error. Frente a eso, señala que Europa ofrece oportunidades "menos populares pero con mayor margen", una fórmula clásica del enfoque value que caracteriza a los fondos que gestiona: Belgravia Epsilon y Belgravia Value Strategy, ambos centrados en renta variable europea.

Sobre la eterna discusión entre grandes compañías y pequeñas capitalizaciones, De Miguel ofrece una respuesta que rompe con el debate habitual: en este momento, la exposición sectorial importa más que el tamaño de las empresas. Tanto en grandes como en pequeñas se pueden encontrar buenas oportunidades, pero el vector determinante es en qué industria opera la compañía, no cuánto pesa en bolsa.

Novo Nordisk y Wolters Kluwer: dos historias de caída con final distinto

Más allá de la visión macro, el encuentro también sirvió para analizar casos concretos. Novo Nordisk y Wolters Kluwer, dos de las compañías europeas más seguidas por los inversores, han sufrido correcciones importantes en bolsa por razones muy diferentes.

En el caso de Novo Nordisk, el fabricante danés de fármacos que lidera el mercado de tratamientos contra la obesidad con productos como Ozempic y Wegovy, el problema es la competencia creciente. Otros laboratorios están desarrollando alternativas que podrían erosionar su posición dominante en un mercado que hasta hace poco parecía suyo en exclusiva. La apuesta, en este caso, pasa por confiar en que el nuevo equipo directivo sea capaz de reorientar el negocio y mantener el liderazgo en un segmento en plena expansión.

El caso de Wolters Kluwer, el grupo neerlandés especializado en software y servicios de información para sectores como el legal, fiscal o sanitario, es más complejo. Históricamente ha sido una compañía con fuertes barreras de entrada: sus clientes —despachos de abogados, asesores fiscales, hospitales— dependían de sus herramientas y no era fácil cambiar de proveedor. Pero la inteligencia artificial plantea una amenaza diferente: si los modelos de lenguaje avanzado pueden realizar tareas que antes requerían el software especializado de Wolters, esas barreras podrían diluirse más rápido de lo esperado.

De Miguel reconoce que las valoraciones de ambas compañías ya descuentan escenarios negativos, lo que las convierte en candidatas a ser analizadas con perspectiva de medio plazo. Pero matiza que el caso de Novo es más sencillo de entender y de resolver que el de Wolters, donde la amenaza tecnológica tiene más variables abiertas.

Consejos para el inversor particular: diversificación y paciencia

Más allá de la visión institucional, el encuentro también recibió preguntas de inversores particulares. Ante una consulta sobre cómo rentabilizar el ahorro de dos hijos jóvenes, De Miguel fue directo: no puede ofrecer asesoramiento personalizado, pero sí apuntó que ampliar la diversificación geográfica —añadir exposición europea o global a una cartera ya invertida en renta variable española— es una dirección razonable para quien tenga horizonte temporal largo y tolerancia al riesgo.

La recomendación de fondo, aplicable a cualquier perfil, es la de siempre en inversión a largo plazo: elegir bien los sectores, diversificar, tener paciencia y no dejarse llevar por las narrativas más de moda cuando los precios ya no acompañan. Europa, después de años en segundo plano, puede estar preparada para protagonizar el siguiente capítulo.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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