Enrique Tombas, socio fundador y presidente de Suma Capital, se convierte en el nuevo presidente de SpainCap, la patronal española del capital riesgo —conocida hasta hace unos años como Ascri—. Su elección fue ratificada por la junta directiva de la organización, que también celebró su asamblea de socios, y el anuncio oficial llegó el 16 de abril de 2026. Tombas ocupa así el puesto que dejaba Elena Rico, responsable de Impact Partners en España, quien estuvo al frente de la asociación durante los dos últimos años.
El perfil de Tombas combina experiencia financiera, gestión empresarial e incluso paso por el mundo del fútbol profesional. Antes de fundar Suma Capital en 2007, trabajó en WindCorp, Privat Bank Degroof y Banco Urquijo, tres entidades que le dieron una visión amplia del ecosistema financiero español. Su firma, especializada en inversión sostenible, se ha consolidado como una de las gestoras de referencia en el segmento del private equity en España. Un dato que diferencia su trayectoria: entre 2015 y 2020 formó parte de la junta directiva del FC Barcelona, donde ejerció como vicepresidente económico y tesorero, un cargo que le obligó a gestionar las finanzas de uno de los clubes con mayor presupuesto del mundo.
Ahora, al frente de SpainCap, Tombas asume la presidencia en un momento especialmente relevante para el sector. La asociación celebra en 2026 su 40 aniversario, y lo hace con los mejores datos de su historia. Según las estimaciones de la propia SpainCap, el volumen de inversión del capital riesgo en España alcanzó los 7.015,4 millones de euros en 2025, canalizados a través de 1.041 operaciones. Son cifras que superan cualquier registro previo y que consolidan a España como uno de los mercados más activos de Europa en este segmento.
Dentro de ese total, los fondos de private equity especializados en buyout —es decir, operaciones de compra apalancada de empresas— acumularon un volumen de 5.111 millones de euros repartidos en 178 inversiones. Son operaciones de mayor tamaño y complejidad, habitualmente orientadas a empresas medianas o grandes con potencial de crecimiento o reestructuración. Este segmento concentra la mayor parte del capital invertido, aunque no es el más dinámico en número de operaciones.
Ese protagonismo en volumen de transacciones lo acapara el venture capital, el brazo del capital riesgo enfocado en startups y empresas de nueva creación. En 2025 se registraron 863 operaciones de este tipo, con una inversión total de 1.904 millones de euros. Es también un récord histórico para España, lo que refleja la madurez creciente del ecosistema emprendedor nacional y el apetito de los inversores por apostar por proyectos en fases tempranas. El dato es relevante porque el venture capital no solo impulsa la innovación, sino que tiene un efecto multiplicador sobre el empleo y la creación de nuevas industrias.
El contexto macroeconómico en el que Tombas asume el liderazgo de SpainCap no es sencillo. Los tipos de interés en Europa, aunque en proceso de descenso tras el ciclo de subidas del Banco Central Europeo, siguen condicionando el coste de financiación de las operaciones apalancadas. A eso se suma la incertidumbre geopolítica global, que afecta a las valoraciones de activos y a los plazos de desinversión de los fondos. Sin embargo, los datos de 2025 demuestran que el sector ha sabido adaptarse y seguir creciendo a pesar del entorno.
Uno de los retos que tendrá SpainCap bajo el nuevo liderazgo es la regulación. La directiva europea de gestores de fondos alternativos, conocida como AIFMD, y la normativa de finanzas sostenibles —especialmente el reglamento SFDR— están marcando cada vez más las reglas del juego para los fondos de inversión. Suma Capital, la firma que Tombas preside, tiene precisamente la sostenibilidad como eje central de su estrategia, lo que podría marcar el tono de la agenda de SpainCap en los próximos años.
La patronal también tiene pendiente reforzar la presencia del capital riesgo en la financiación de pymes españolas, un segmento históricamente dependiente del crédito bancario y que todavía tiene recorrido para diversificar sus fuentes de capital. Con un sector que acaba de marcar máximos históricos y un nuevo presidente con un perfil sólido tanto en gestión financiera como en sostenibilidad, SpainCap afronta su quinta década con músculo y con una hoja de ruta que promete consolidar a España como destino de referencia para el capital privado en Europa.