La investigación judicial sobre la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, ha entrado en una nueva etapa esta semana con la presentación de los primeros testigos en el juzgado de Martorell, Barcelona. La causa tiene como imputado a Jonathan Andic, hijo del empresario, por un presunto homicidio tras la caída mortal de Isak el 14 de diciembre de 2024 en Montserrat.
Entre los primeros en declarar están Toni Ruiz, consejero delegado de Mango, las hijas de Isak, Sarah y Judith, y la psicoterapeuta familiar Julia L., quien es una pieza clave en la investigación. Fue la propia magistrada quien llamó a declarar a Julia tras recuperar mensajes del empresario al teléfono móvil donde se evidenciaba la deteriorada relación con su hijo Jonathan.
En uno de estos mensajes de julio de 2025, Jonathan reconocía tensiones con su padre y afirmaba: “No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte”. La defensa del imputado sostiene que se trataría de una expresión figurada común dentro del contexto terapéutico. Asimismo, un mensaje de mayo de 2024 donde la terapeuta menciona que Isak consideraba desheredar a Jonathan se ha interpretado como un posible móvil por la obsesión del hijo con el dinero.
La jueza ha ordenado una investigación exhaustiva que incluye el análisis del posible papel de terceros, especialmente la influencia de la psicoterapeuta en la dinámica familiar. Además, se ha citado a Estefanía Knuth, pareja de Isak, quien estuvo entre las primeras personas contactadas tras el accidente fatal.
Las hijas de Isak han declarado que la relación de su padre con Jonathan era predominantemente buena, aunque con algunas discusiones menores. También confirmaron que Isak tenía intención de crear una fundación y negó tener planes para desheredar a Jonathan, contradiciendo parte de las sospechas que rodean al caso.
Otros testigos convocados para declarar incluyen al responsable de ciberseguridad de Mango, la secretaria de la familia y agentes de la Unidad de Intervención de Montaña de los Mossos que asistieron en el rescate, aportando datos técnicos y logísticos fundamentales para el esclarecimiento.
La juez ha solicitado a policía científica realizar una reconstrucción detallada de la caída con apoyo de los expertos médicos y peritos que intervinieron en la autopsia y la inspección ocular. Este examen busca cotejar la dinámica física del accidente con los elementos materiales hallados in situ, como el reloj, una chaqueta y restos de sangre.
Paralelamente, la defensa ha presentado un informe pericial que concluye la caída fue accidental, describiendo que Isak sufrió un tropezón seguido de un deslizamiento abrupto hacia el vacío. Esto coincide con un accidente sufrido meses atrás debido a problemas articulares en las rodillas por artrosis.
Por último, la Fiscalía ha solicitado que se integre en la causa el historial médico, asistencial y farmacológico completo del fallecido, ya que podría contener información relevante para comprender mejor las circunstancias que rodearon su muerte. Así, la investigación continúa ampliándose para aclarar un caso con múltiples aristas, entre ellas la tensión familiar y posibles motivaciones económicas.
Para más detalles sobre la investigación, se pueden consultar las actualizaciones oficiales en el juzgado de Martorell y los informes policiales que forman parte de la causa, así como la cobertura del caso en medios nacionales.
El desarrollo de esta investigación resulta clave para determinar si la caída fue un trágico accidente o si existió alguna acción intencionada, lo que marcará un antes y un después en la sede judicial y en la historia personal de la familia Andic, reconocida dentro del mundo empresarial español.