El fondo canadiense Brookfield ha confiado a Clikalia la gestión de una de las carteras de vivienda en alquiler más grandes en manos de un inversor institucional en España. La proptech española, fundada en 2018 y liderada por Alister Moreno, se hará cargo de los 5.000 pisos distribuidos en 47 edificios que integran el portfolio de Fidere, la socimi que Brookfield ha acordado adquirir a Blackstone por 1.050 millones de euros. La operación está pendiente de la aprobación de la junta general de accionistas de Fidere, convocada para el 28 de abril.
Las viviendas afectadas se concentran principalmente en el área metropolitana de Madrid: Alcalá de Henares, Alcorcón, Carabanchel, Colmenar Viejo, Getafe, Las Rozas, Móstoles, Paracuellos del Jarama, Rivas Vaciamadrid, Torrejón de Ardoz, Tres Cantos, Valdemoro y Vallecas son los municipios y barrios incluidos en la cartera. Un edificio adicional se ubica en Guadalajara. Se trata, en su mayor parte, de zonas de demanda residencial alta y precios todavía algo más asequibles que el centro de la capital, lo que encaja con el objetivo de Brookfield de vender progresivamente las viviendas a particulares a un precio medio estimado por debajo de los 295.000 euros.
Qué hará exactamente Clikalia
El encargo va más allá de una simple administración de fincas. Clikalia integrará en su plataforma tecnológica la gestión del activo, la comercialización de las unidades vacías y el análisis de mercado. Durante un periodo transitorio, la gestión en alquiler seguirá en manos de Testa, la compañía que opera actualmente la cartera, para garantizar continuidad a los inquilinos actuales. Una vez superada esa fase, Clikalia asumirá también esa parte del negocio.
Además de la operación diaria, la proptech invertirá en mejoras de los inmuebles con foco en eficiencia energética y en elevar la calidad general del portfolio. Ofrecerá también servicios de financiación a través de su bróker hipotecario, negociando condiciones con entidades bancarias para facilitar a los futuros compradores el acceso a la propiedad. Esto conecta directamente con la estrategia de Brookfield, que no busca mantener indefinidamente los activos sino irlos vendiendo de forma gradual al mercado minorista.
La apuesta de Brookfield por el residencial español
Con esta operación, Brookfield da su primer paso serio en el mercado de vivienda en España. Hasta ahora, la gestora canadiense tenía presencia en el país a través de la logística y la hotelería —es propietaria de Selenta— pero había permanecido al margen del residencial. En 2024 vendió Livensa, su plataforma de residencias universitarias, a Nido Living (gestionada por CPPIB) por 1.200 millones de euros.
La oferta de Brookfield por Fidere se impuso en un proceso competitivo en el que también participaron TPG Angelo Gordon y Patron Capital. El desembolso de 1.050 millones convierte esta transacción en una de las más relevantes del sector inmobiliario residencial en España en los últimos años, en un contexto de encarecimiento del alquiler y creciente interés institucional por el mercado de vivienda asequible.
Un salto de escala para Clikalia
Para Clikalia, este contrato representa un punto de inflexión. La compañía gestionaba hasta ahora alrededor de 500 viviendas en alquiler propias y ha superado los 1.000 millones de euros en facturación acumulada desde su fundación. Pasará a gestionar diez veces más unidades de las que tenía bajo su paraguas, consolidándose como gestora de activos de terceros y no solo como operadora de su propio portfolio.
La proptech había abierto ya esa vía con acuerdos previos con Avante y Diaphanum Real Estate, además de la comercialización de activos para fondos institucionales y entidades financieras. El modelo que comenzó captando capital propio para validar su tecnología ha madurado hasta convertirse en una plataforma que quiere operar para grandes inversores. Y el siguiente paso está ya en el horizonte: Clikalia tiene en el punto de mira operaciones similares en Francia y Portugal, donde la demanda de gestión profesionalizada de carteras residenciales también crece.
El acuerdo llega además en un momento delicado para el debate público sobre la vivienda en España. La irrupción de fondos institucionales en el mercado de alquiler sigue generando tensión política y social, aunque Brookfield ha subrayado su intención de vender las unidades a particulares, lo que en teoría reduciría su peso como gran tenedor a medida que avance la desinversión. Si ese plan se ejecuta según lo previsto, el portfolio de Fidere podría acabar siendo el trampolín definitivo con el que Clikalia se posiciona como referencia en la gestión profesional de activos residenciales en el sur de Europa.