El mes de marzo ha roto una racha histórica en la industria española de fondos de inversión. Después de más de cinco años consecutivos de entradas netas de dinero, el sector ha encajado su primer mes en negativo, con reembolsos que rondan los 590 millones de euros. La causa principal apunta a la escalada de tensiones geopolíticas y las correcciones bursátiles que sacudieron los mercados internacionales durante las últimas semanas del trimestre.
En ese contexto, la gestora BBVA Asset Management se ha destacado como la gran excepción. En un solo mes, captó 607 millones de euros en suscripciones netas, lo que la sitúa al frente del sector. Si se amplía el foco al conjunto del primer trimestre, la ventaja se mantiene: 818 millones de euros en dinero nuevo, una cifra que ningún otro banco ha igualado en ese período.
Desde BBVA explican que gran parte de estos flujos proceden de dos mandatos de gestión delegada lanzados hace pocos meses en colaboración con JPMorgan y Goldman Sachs, enfocados en Bolsa europea. En la práctica, esto significa que el banco ha conseguido atraer ahorro nuevo hacia productos de renta variable en un momento en que la mayoría de inversores huían precisamente de ese tipo de activos. Es una señal de que la propuesta comercial de esos fondos ha conectado con un segmento de clientes dispuesto a asumir riesgo en plena volatilidad.
El golpe a CaixaBank
El contraste más llamativo del mes lo protagoniza CaixaBank Asset Management, la gestora más grande del mercado español y la única con un patrimonio bajo gestión que supera los 100.000 millones de euros. En marzo, sus fondos registraron salidas netas de 882 millones de euros, la cifra más alta del sector con diferencia.
El impacto ha sido tan intenso que prácticamente ha borrado todo lo acumulado en el trimestre: CaixaBank AM cierra el primer trimestre con apenas seis millones de euros en captaciones netas. Es su peor arranque de año desde hace siete ejercicios, cuando el primer trimestre terminó directamente en negativo.
La entidad atribuye parte de las salidas al mismo factor que afecta al conjunto del sector: la incertidumbre en los mercados de renta variable y renta fija. Pero admite también que hubo reembolsos puntuales de clientes institucionales, un elemento que por su volumen puede mover de forma significativa los números totales. El tamaño de CaixaBank AM explica, además, por qué sus cifras condicionan tanto la fotografía global del sector: cuando una gestora de ese calibre enfrenta salidas, el impacto se nota en el dato agregado de toda la industria.
Quién aguantó el temporal
Más allá de BBVA y CaixaBank, el resto del sector presenta un panorama mixto. Kutxabank Gestión, Unicaja y Abanca lograron mantener entradas netas durante marzo, aunque a una escala más modesta. Kutxabank sumó alrededor de 150 millones en el mes y se consolida como la tercera gestora con mayores captaciones en el trimestre, con 690 millones de euros, solo por detrás de BBVA AM y Santander Asset Management.
El resto de los grandes bancos —Santander, Sabadell, Bankinter— registraron reembolsos en sus fondos durante marzo. La tendencia generalizada de trasvasar dinero desde depósitos hacia fondos, que ha marcado la estrategia comercial de la banca española durante años, ha encontrado su primer freno significativo. Los inversores minoristas, ante la corrección de los mercados y la incertidumbre geopolítica derivada de las tensiones comerciales globales, han optado por buscar refugio en productos de menor riesgo.
Qué dice esto del mercado
El episodio de marzo ilustra varios fenómenos que conviene analizar con perspectiva. El primero es la sensibilidad creciente de los inversores retail españoles a los movimientos de los mercados: la normalización del acceso a fondos a través de la banca ha creado una base de partícipes que reacciona con mayor rapidez a los ciclos de volatilidad que hace una década.
El segundo es la importancia de la arquitectura de producto. BBVA ha demostrado que incluso en un mes de salidas generalizadas, una propuesta concreta y bien posicionada puede generar tracción comercial. Los fondos lanzados con JPMorgan y Goldman Sachs han funcionado como imán en un entorno adverso, lo que apunta a que la gestión delegada con firmas de primer nivel tiene recorrido en el mercado español.
Según los datos que publica Inverco, la asociación que agrupa a las gestoras españolas, el patrimonio total en fondos de inversión se mantiene en niveles históricamente altos pese a los reembolsos de marzo, lo que sugiere que el episodio es, de momento, una corrección puntual más que un cambio de tendencia estructural. La clave estará en si la volatilidad se prolonga o los mercados recuperan la calma en el segundo trimestre.