BBVA ha dado un paso adelante en su estrategia de expansión en Oriente Medio y África del Norte (MENA) con la incorporación de dos directivos especializados para su banca de inversión. Sidra Taj y Luis Puentes son las nuevas caras que apuntalan la presencia del banco español en una región que se mantiene como un foco de interés para grandes inversiones a pesar de las tensiones geopolíticas.
Sidra Taj asume la responsabilidad de Préstamos Corporativos, con el reto de liderar la originación de préstamos para gobiernos, empresas e instituciones financieras, además de conectar a estos clientes con la amplia red bancaría de BBVA. Esta decisión se enmarca en la apuesta de la entidad por consolidar su posición en un mercado que considera en plena expansión.
Por su parte, Luis Puentes ha sido nombrado director ejecutivo de Global Transaction Banking para clientes institucionales. Su conocimiento del sector financiero local, adquirido en entidades como Commercial Bank of Dubai, será clave para potenciar el negocio de financiación del comercio internacional, un área clave para la estrategia de BBVA en la región.
Estas últimas incorporaciones se suman a una serie de fichajes que han fortalecido el equipo del banco en Oriente Medio desde principios de año. Entre ellos destacan Gonzalo de Diego, responsable de Estrategia y Operaciones de la región, Krunal Bhatt como director de Cobertura de clientes corporativos y Rabia Murad, responsable de Sector Público.
El equipo local en Abu Dabi ha pasado de tres a cerca de una decena de profesionales, y según fuentes financieras, esta plantilla seguirá creciendo. La región atrae a grandes fortunas y empresas debido a sus condiciones fiscales favorables, su calidad de vida y el dinamismo de mercados emergentes como Dubái y Abu Dabi.
El interés de BBVA va en línea con su reciente obtención de la licencia de Categoría 4 de la Financial Services Regulatory Authority (FSRA) de Abu Dabi Global Market, que le permite operar con un abanico completo de servicios de banca de inversión. La oficina local, hasta ahora con un perfil institucional, ha evolucionado a un centro fundamental dentro de la banca mayorista.
El contexto geopolítico es un factor que BBVA vigila de cerca. La intensidad del conflicto en el Golfo Pérsico llevó a la entidad a optar por el teletrabajo de su equipo en Emiratos Árabes Unidos y a mantener una monitorización constante. Las conversaciones recientes entre Teherán y Washington para resolver la situación ofrecen un viento a favor para la estabilidad regional.
Desde el punto de vista financiero, la división de banca corporativa y de inversión de BBVA mostró una sólida evolución en el primer trimestre, con un beneficio de 1.083 millones de euros, un 24% más que en el mismo periodo del año anterior. Este segmento representa un 36% de las ganancias totales del grupo y destaca el protagonismo creciente del negocio cross-border, impulsado por clientes asiáticos y americanos.
Expertos como Benjamin Toms, analista de RBC, subrayan que Oriente Medio es un mercado atractivo para entidades como BBVA y HSBC, que buscan aprovechar las oportunidades que ofrece esta zona estratégica. Asimismo, Nuria Álvarez, desde Renta 4, señala que un eventual acuerdo de paz beneficiaría a BBVA al reducir riesgos macroeconómicos, especialmente en su negocio de Turquía.
En resumen, BBVA está consolidando su apuesta por Oriente Medio y África del Norte mediante un equipo reforzado, licencias clave y una oferta bancaria diversificada que responde a las demandas de un entorno complejo pero lleno de potencial.