British American Tobacco (BAT), una de las tabaqueras más importantes del mundo, ha anunciado que eliminará cerca del 20% de su plantilla global, lo que supone 9.000 puestos de trabajo. Esta reducción se ejecutará mediante despidos directos y una creciente subcontratación de actividades a terceros, con el fin de simplificar estructuras y reducir costes.
La empresa, reconocida por marcas como Lucky Strike, Dunhill o Kent, tiene actualmente una fuerza laboral de 47.000 empleados en todo el mundo. Del total de recortes, 5.500 empleos se suprimirán antes de finalizar este año y otros 3.500 se externalizarán a socios estratégicos, entre los que destaca la consultora tecnológica Accenture.
Esta reestructuración responde a varios factores, principalmente la disminución sostenida del consumo global de cigarrillos tradicionales y la introducción de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial que permiten automatizar y optimizar procesos internos. BAT busca con estos cambios posicionarse para el futuro con una estructura más eficiente y tecnológica.
Accenture gestionará la red de suministro y puestos de servicios desde diferentes ubicaciones, incluyendo Reino Unido, Singapur, Costa Rica, México, Polonia, Rumanía y Malasia, países donde la tabaquera ya había comenzado a trasladar parte de sus operaciones en 2023 tras estrechar su alianza tecnológica con esta empresa.
Es notable que esta reestructuración no afectará a los empleados de BAT en Estados Unidos, donde mantienen estabilidad. Además, esta estrategia es parte de un plan mayor para reducir costes fijos anuales en 600 millones de libras (695 millones de euros) para 2028, esfuerzo que también contempla el cierre de plantas, como la de Sudáfrica anunciada previamente.
La industria tabaquera enfrenta un escenario complicando por años continuos de descenso en ventas de cigarrillos tradicionales. Por ello, compañías como BAT están apostando por productos alternativos libres de humo, como los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado o las bolsitas de nicotina, movimientos que requieren reorganización interna y optimización de recursos.
El consejero delegado de BAT, Tadeu Marroco, destacó que aunque los cambios afectan a numerosos empleados, la empresa está comprometida a acompañar a su plantilla con respeto durante esta transición. El CEO enfatizó la necesidad de que la compañía sea "más ágil, disciplinada en costes y tecnológicamente integrada" para afrontar los desafíos del mercado.
Pese a esta noticia, la acción de BAT ha descendido alrededor de un 2% en la bolsa, aunque acumula en el último año una subida cercana al 35%. Su capitalización bursátil supera los 100.000 millones de libras (115.855 millones de euros), consolidando su posición como una de las compañías británicas más valiosas.
Las medidas que adopta BAT revelan las grandes tensiones que enfrenta el sector tabacalero, obligado a reinventarse por el cambio en hábitos de consumo y la presión para reducir riesgos sanitarios. La apuesta por la subcontratación y la inteligencia artificial es un ejemplo claro de cómo las grandes empresas buscan mantener competitividad y rentabilidad en un mercado en transformación constante.
Para más información sobre el impacto del sector tabacalero y sus nuevas estrategias, puede consultarse el informe de British American Tobacco y la evolución de la industria en Reuters.