Estados Unidos arrancó el Mundial con una puesta en escena brillante. La combinación de su sistema táctico y la calidad de sus jugadores ha generado un equipo complicado de desactivar, cuestión que ha quedado patente en sus dos primeras victorias ante Paraguay (4-1) y Australia (2-0).
La clave está en una estructura que el propio seleccionador Mauricio Pochettino ha instalado y que los adversarios ya identifican como un verdadero muro: el "pentágono". Esta disposición forma una línea de cinco jugadores en la medular que permite tanto control del balón como una presión constante para recuperar rápido la posesión.
El exseleccionador paraguayo Gustavo Alfaro reconoció la dificultad de contrarrestar este planteamiento. Destacó cómo los extremos Dest y Robinson estiran el campo por las bandas, mientras Tillman y Pulisic se mueven entrando y saliendo de la zona de creación, con McKennie detrás del delantero y Balogun buscando espacios profundos. Esto genera una superioridad numérica que obliga a una defensa rápida y eficaz que, sin embargo, no llegaron a materializar los rivales al cubrir tarde.
Alfaro insistió en que EE.UU. superó a Paraguay en táctica, técnica y físico, un equilibrio difícil de batir porque, según él, "tienen respuestas para cada problema que se les pueda plantear". Estas palabras refrendan el trabajo de Pochettino, quien resaltó el buen balance entre posesión y verticalidad que está implementando en su equipo.
Porcentajes que no mienten confirman esta solidez. Con un 65 % de posesión contra Paraguay y un 62 % frente a Australia, la selección estadounidense se mantiene dominante durante los partidos. La posesión, sin embargo, no es un mero dato estadístico sino la punta del iceberg de un dibujo táctico que genera oportunidades constantes.
El exentrenador estadounidense Bob Bradley analizó el sistema destacando su fluidez y capacidad para abrir espacios. Según él, al abrir el juego por las bandas, EE.UU. obliga a los rivales a dejar espacios en el centro, desde donde se aprovechan los apoyos del tercer jugador libre. Este sistema permite una rápida recuperación del balón con gran capacidad de contraper presión, complicando la salida y transición del adversario.
El dibujo de Pochettino, que algunos han comparado con la forma del Pentágono estadounidense, simboliza la fortaleza que exhibe el equipo en el terreno de juego y la seguridad que ofrece en defensa y ataque. A medida que avanza el torneo, este modelo será una de las armas más apreciadas para aspirar a metas grandes.
EE.UU. se presenta no solo como una sede coanfitriona sino como una de las selecciones más atractivas y pragmáticas del Mundial 2026. El camino hacia etapas decisivas pasa, sin duda, por mantener esta estructura sólida y aprovechar la movilidad de sus piezas para seguir imponiendo su estilo y resultados.
Para seguir la evolución de EE.UU. en el Mundial, puedes consultar las actualizaciones y análisis en sitios especializados como DAZN o las noticias oficiales de la FIFA, que reflejan la importancia creciente del trabajo táctico de Pochettino y su impacto en el rendimiento del equipo.