Croacia cerró su preparación para el Mundial de Catar 2026 con un vibrante triunfo por 2-1 ante Eslovenia en un partido amistoso disputado el 7 de junio. La principal noticia fue la actuación destacada de Luka Modric, el mediocampista de 40 años y hombre clave en el esquema croata, que marcó el primer gol para su selección y confirmó que llega en un gran estado de forma al torneo. Este duelo significó la última prueba antes del estreno oficial contra Inglaterra programado para el 17 de junio.
El entrenador Zlatko Dalic apostó por un once inicial con varios jugadores experimentados, incluyendo la mayoría de los titulares habituales, como Dominik Livakovic en portería, Josko Gvardiol, Marcelo Brozovic, Mateo Kovacic en el centro del campo y delanteros como Andrej Kramaric y Ivan Perisic. Por su parte, la selección eslovena, dirigida por un equipo que confía en Jan Oblak bajo palos, presentó resistencia y un juego ordenado, con su portero realizando paradas clave durante el encuentro.
El partido comenzó con un ritmo controlado y defensa fuerte. Livakovic sacó del apuro a Croacia con intervenciones decisivas ante disparos de Lovric y Vipotnik, dos de los jugadores más activos de Eslovenia en ataque. Oblak tampoco se quedó atrás, respondiendo a intentos de Perisic y de Budimir con atajadas que mantuvieron el marcador sin goles en la primera mitad.
La apertura del marcador llegó justo después del descanso, en el minuto 51. Modric recogió el balón en su campo y protagonizó una carrera destacada, mostrando su excelente estado físico pese a su veteranía. Recibió un pase de Perisic en la frontal del área y con un disparo ajustado al poste superó a Oblak para adelantar a Croacia. Este gol fue una señal clara de que el 'modo Mundial' está activado en el capitán y pieza fundamental que ha guiado a Croacia en las últimas citas internacionales.
El encuentro continuó con una intensa batalla entre los porteros. Livakovic volvió a aparecer para detener un fuerte disparo y evitar el empate en varias ocasiones, mientras Oblak se lució con una parada espectacular a un remate de Vlasic. Sin embargo, la igualdad terminó llegando en el minuto 83, cuando una desafortunada cesión de Baturina dejó a Andraz Sporar solo ante el guardameta croata, y el delantero esloveno no desaprovechó la oportunidad para poner el 1-1.
Parecía que el partido terminaría en tablas, pero Croacia encontró la respuesta en los minutos de añadido. En el minuto 93, tras una acción a balón parado, Josip Stanisic conectó un cabezazo que Mario Pasalic definió con un disparo potente para batir a Oblak y sentenciar la victoria final para los anfitriones.
Este triunfo aporta confianza al equipo de Dalic, que ahora prepara con tranquilidad el combate inicial contra Inglaterra, vigente subcampeona del mundo. La clasificación de Croacia para esta Copa fue segura después de un proceso clasificatorio competitivo, y el equipo aspira a emular o superar su actuación en el Mundial anterior, donde alcanzaron semifinales, destacando la madurez de sus jugadores principales y la incorporación de talentos jóvenes.
Modric, ganador del Balón de Oro y renovado hasta 2027, es sin duda el eje creativo y moral de esta selección. Su estado físico y mental sigue siendo un activo para Croacia, y el gol ante Eslovenia es una clara señal de que quiere dejar huella en Catar. El propio Dalic ha resaltado en ruedas de prensa que la preparación física y táctica del equipo ha sido intensiva y está orientada a conseguir resultados en el torneo.
La selección croata llega al Mundial con una mezcla acertada de experiencia y juventud. Talento consolidado en ligas europeas de élite y promesas emergentes que están tomando protagonismo en clubes importantes. Junto a Modric, jugadores como Gvardiol, Perisic y Kovacic conforman un bloque equilibrado y competitivo.
Por su parte, Eslovenia demostró ser un rival difícil, aunque no logró evitar la derrota en su último ensayo antes del inicio de sus competiciones oficiales. La presencia de Oblak, uno de los mejores porteros del mundo, fue un reflejo de la calidad que tiene este equipo, que buscará avanzar en futuros torneos y continuar su desarrollo futbolístico.
En definitiva, este amistoso cumplió su función como test previo al Mundial, evidenciando la fortaleza de Croacia y el rol decisivo de Modric. La historia seguirá en Catar, donde la selección 'ajedrezada' buscará avanzar lo máximo posible en el torneo más prestigioso del fútbol internacional. El primer paso será el partido contra Inglaterra, una prueba que promete máxima exigencia y grandes emociones.
Para más detalles sobre la preparación y el calendario del Mundial, se puede consultar la página oficial de la FIFA y las noticias deportivas en FIFA y UEFA. Además, diversos análisis detallan la evolución de Croacia y sus opciones en Marca y AS.
La Copa del Mundo de 2026 será una oportunidad para que Modric y compañía escriban un nuevo capítulo en la historia del fútbol croata, demostrando que siguen siendo un equipo temible en la escena global.