Florentino Pérez fue reelegido presidente del Real Madrid con un amplio respaldo, obteniendo el 65% de los votos frente a su rival Enrique Riquelme. Su mandato se extenderá, al menos, hasta 2030, año en que el Bernabéu está previsto como sede de la final del Mundial de fútbol.
El empresario de 79 años encara esta nueva etapa con varios proyectos de gran envergadura que buscan consolidar al Real Madrid como la entidad deportiva con más ingresos del planeta. Actualmente, el club es el primero que supera los 1.000 millones de euros en facturación y aspira a alcanzar una valoración de hasta 20.000 millones en los próximos años.
Uno de los temas prioritarios es la reorganización societaria del club, que podría incluir la venta parcial de sus activos. Aunque Pérez ha negado que el club esté en venta, sostiene un plan para que los socios aprueben la cesión del 5% al 10% de propiedad a inversores externos. Este paso, que aún se desconoce en detalle, podría crear implicaciones fiscales para los accionistas y genera expectativas sobre el perfil del comprador. Pérez ha reiterado que el club mantendrá su estructura tradicional y los nuevos socios serán meramente colaboradores vinculados a la marca realista.
Otro gran desafío es el Madrid Innovation District (MID), un ambicioso proyecto tecnológico que se ubicará en los terrenos de Valdebebas. Concebido como un hub de innovación para atraer a empresas globales y fomentar la colaboración entre emprendedores e investigadores, este complejo supondrá una inversión de 8.500 millones de euros. Se espera que genere hasta 23.000 empleos directos y contribuya con 1.200 millones anuales al PIB regional. La iniciativa no solo facilitará la diversificación de ingresos del club, sino que podría ayudar a reducir la elevada deuda financiera producida, en parte, por la reforma del estadio.
Respecto al baloncesto, Pérez se encuentra en un momento decisivo para definir si renuevan con la Euroliga o se suman a un proyecto impulsado por la NBA en Europa. La decisión debe tomarse antes del 30 de junio y enfrenta distintas visiones, ya que la NBA busca una alianza con la FIBA mientras los clubes desean mantener control e independencia. El Real Madrid ha destacado en Europa con varios títulos durante su mandato, por lo que esta elección tendrá un impacto relevante en su futuro competitivo y económico.
El Bernabéu también es protagonista en sus planes de crecimiento. La idea del “estadio infinito” busca transformar la experiencia del aficionado mediante tecnología avanzada, como la alianza con Apple para desarrollar contenidos inmersivos a través de las Apple Vision Pro, gafas de realidad aumentada que permitirían a los seguidores vivir los partidos como si estuvieran en el estadio. No obstante, el proyecto se enfrenta a la limitación de los derechos televisivos, que pertenecen a competiciones y canales como UEFA, LaLiga y Movistar Plus+, impidiendo al club comercializar individualmente las retransmisiones.
Esta pugna por la titularidad y gestión de los derechos es un punto recurrente en la tensión con LaLiga y explica parte del distanciamiento con su presidente, Javier Tebas. Asimismo, tras años de desencuentros y la polémica de la Superliga, las relaciones entre el Real Madrid y la UEFA parecen haberse normalizado desde principios de 2024, consolidando un escenario más estable para ambas partes.
Por último, la reapertura del Bernabéu para grandes conciertos vuelve a estar sobre la mesa. Aunque el club no obtiene beneficios directos por eventos musicales, los considera clave para su imagen global y su atractivo. El veto judicial actual preocupa, pero Pérez confía en que las administraciones madrileñas establecerán normas específicas para permitir la celebración de conciertos similares a los exitosos en otros estadios españoles, como el Metropolitano.
Durante el primer semestre de la temporada 2024-2025, el Bernabéu ya ha registrado una importante subida en sus ingresos, con la recuperación de espacios como el skybar y nuevos servicios de restauración, incluida una cafetería Starbucks que es la mayor de España. El club busca que el estadio sea una fuente relevante en sus objetivos de superar los 2.000 millones de euros en facturación.
El Real Madrid mantiene una salud económica destacable: no ha registrado pérdidas en más de 15 años, superando incluso la crisis provocada por la Covid-19. En este tiempo, ha acumulado beneficios netos por valor de 336 millones de euros y ha duplicado su facturación desde 514 millones en 2011-2012 hasta los 1.159 millones previstos para 2024-2025. Su gestión financiera controla la masa salarial, situada alrededor del 50% de los ingresos, muy por debajo del límite que fija la UEFA, y mantiene una deuda financiera neta de 1.395 millones ligada fundamentalmente a las obras del nuevo Bernabéu.
Así, Florentino Pérez encara este nuevo periodo afrontando grandes proyectos y retos, con la intención de dejar un legado sólido y modernizador que permita al Real Madrid seguir liderando el fútbol mundial tanto dentro como fuera del terreno de juego.