En vivo
Buscar

Venecia podría perderse si no actúa ya

Un estudio advierte de que las defensas actuales de la ciudad alcanzarán sus límites este siglo si no se planifica a tiempo.

Por Carlos García·domingo, 19 de abril de 2026Actualizado hace 1 d·4 min lectura·17 vistas
Ilustración: Venecia podría perderse si no actúa ya · El Diario Joven

Venecia tiene fecha de caducidad si no actúa pronto. Esa es, en esencia, la conclusión de un estudio publicado en la revista Scientific Reports que analiza el futuro de la ciudad italiana ante el avance del cambio climático y el aumento del nivel del mar. Según sus autores, sin una intervención rápida y una planificación ambiciosa, la ciudad "acabaría perdiéndose". No es una metáfora: los científicos hablan de inundaciones permanentes, infraestructuras desbordadas y un punto de no retorno que podría llegar antes de lo esperado.

El estudio, liderado por Piero Lionello, profesor de la Universidad de Salento, y respaldado por investigadores del Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia (INGV) de Italia, evalúa cuatro estrategias posibles para adaptar Venecia al aumento del nivel del mar durante los próximos 200 años. Las opciones van desde mejorar las barreras móviles ya existentes hasta cerrar completamente la laguna veneciana con presas permanentes, pasando por la construcción de diques circulares o incluso la reubicación definitiva de la ciudad. Ninguna es perfecta.

Cuatro estrategias, ninguna ideal

"No existe ninguna opción que maximice todos los objetivos a la vez", reconoce Lionello. Cada alternativa protege algún aspecto de Venecia —su tejido urbano, su ecosistema, su economía o la seguridad de sus habitantes— pero sacrifica otro. La estrategia de laguna cerrada, por ejemplo, podría aislar la ciudad del mar mediante barreras permanentes y garantizar su protección física, pero significaría el fin de su función como puerto y alteraría profundamente el ecosistema marino de la zona. La reubicación, por su parte, preservaría a las personas pero significaría renunciar al patrimonio histórico y cultural de uno de los lugares más visitados del mundo.

El sistema de defensa actual, conocido como MOSE y compuesto por 78 barreras móviles contra inundaciones, ya muestra sus limitaciones. Según Lionello, este sistema podría volverse insuficiente si el nivel del mar sube más de 0,5 metros respecto a los niveles de principios de siglo. Si se complementa con medidas adicionales —como elevar gradualmente la ciudad mediante la inyección de agua de mar en acuíferos profundos—, podría aguantar hasta 1,25 metros de subida. Más allá de ese umbral, harían falta intervenciones de mayor envergadura.

El escenario depende de las emisiones

La horquilla de proyecciones es amplia y está directamente ligada a cuánto reduzca el mundo sus emisiones de gases de efecto invernadero. En el escenario más optimista, con una reducción drástica de emisiones, el nivel del mar en Venecia podría subir unos 0,42 metros para 2100. En el peor caso —si las emisiones continúan sin freno—, ese aumento podría alcanzar los 1,8 metros. La diferencia entre ambos escenarios es enorme, y determina qué tipo de infraestructura necesitará la ciudad y con qué urgencia debe empezar a construirse.

Tommaso Alberti, investigador del INGV, subraya que el problema no es solo el aumento del nivel del mar: la combinación de ese factor con el hundimiento natural del terreno y la mayor energía de las tormentas hace que los niveles extremos del agua sean cada vez más frecuentes e intensos. La acqua alta —las inundaciones masivas que Venecia sufre desde hace siglos— ya se produce fuera de su temporada habitual y con mayor virulencia. "Las infraestructuras diseñadas para el clima del pasado están cada vez más desalineadas con los riesgos presentes y futuros", afirma Alberti.

El riesgo no es solo físico, sino también institucional

Uno de los puntos más relevantes del estudio es la advertencia sobre los plazos. Construir barreras permanentes o diques de gran escala puede llevar entre 30 y 50 años. Si la planificación comienza demasiado tarde, la siguiente línea de defensa podría no estar lista cuando se necesite. "El riesgo no es solo físico, sino también institucional y está relacionado con los plazos", señaló Lionello en declaraciones recogidas por el Financial Times. En otras palabras, no basta con saber qué hay que hacer: hay que empezar a hacerlo ahora.

Venecia ha registrado 28 inundaciones extremas —aquellas en las que más del 60% de la ciudad queda anegada— en los últimos 150 años. De esas 28, 18 han ocurrido en lo que va de siglo XXI. La tendencia es inequívoca. El Mediterráneo, según los investigadores, se está convirtiendo en uno de los focos de mayor riesgo climático del planeta, y Venecia es su símbolo más visible.

El estudio no ofrece soluciones fáciles, pero sí una conclusión clara: la inacción tiene un coste que ninguna opción sobre la mesa puede permitirse. La ciudad que lleva siglos adaptándose al agua tiene ahora por delante su mayor desafío. Y el tiempo para decidir se acorta.

Compartir:XFacebookWhatsAppEmail

Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

También te puede interesar