Las Bolsas globales han alcanzado máximos históricos impulsadas por un escenario más favorable tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que ha reducido las tensiones geopolíticas y las preocupaciones energéticas. UBS mantiene una visión positiva para los mercados, especialmente en EEUU y Asia, previendo subidas de hasta un 10% en los 12 próximos meses para el S&P 500 y mercados asiáticos excluyendo Japón.
Sin embargo, los analistas de UBS advierten de tres principales riesgos que pueden afectar la trayectoria alcista. Estos escenarios representan desafíos que los inversores deben considerar para conformar carteras más sólidas y resistentes a la volatilidad futura.
Riesgo de pérdida de confianza en la inteligencia artificial
El optimismo bursátil actual está en gran medida sustentado en la apuesta por la inteligencia artificial (IA). UBS señala que un posible riesgo es que los inversores cuestionen la rentabilidad y sostenibilidad de la inversión en este sector. Aunque la inversión en IA sigue siendo intensa y probablemente continuará, existe preocupación sobre si esta se traducirá efectivamente en beneficios tangibles y en crecimiento económico real.
Si la demanda de tecnologías relacionadas con IA, como computación en la nube o servicios empresariales, no crece según lo esperado o la adopción es más lenta, las expectativas actuales podrían corregirse abruptamente. Esto afectaría en especial a las áreas donde la inversión ha sido más elevada, generando un reajuste en las valoraciones bursátiles y posibles caídas significativas.
Además, UBS señala que si la expansión de la infraestructura necesaria —como los centros de datos o chips especializados— encuentra cuellos de botella por escasez de componentes o problemas logísticos, se podría frenar el progreso y afectar negativamente a los mercados. Este escenario implica un giro del entusiasmo inicial hacia una mayor disciplina financiera y ajustes en el sector tecnológico.
Debilidad en la economía fuera del impacto de la IA
Más allá de la revolución tecnológica, UBS llama la atención sobre la situación de la economía estadounidense en áreas no relacionadas con la IA. Por ejemplo, el crecimiento del consumo sigue resistiendo, pero aumentado a partir del gasto y de la riqueza acumulada, no tanto por incremento de ingresos reales, que continúan afectados por la inflación.
Esta brecha entre gasto y renta deja a la economía vulnerable en caso de que los consumidores decidan reducir el consumo o si episodios bajistas en la Bolsa afectan el crédito y la confianza. La preocupante desaceleración en el poder adquisitivo real podría limitar el crecimiento económico general.
Además, los riesgos geopolíticos siguen presentes y podrían repercutir en la economía: la estabilidad del acuerdo de paz entre EEUU e Irán, la normalización del tráfico marítimo en Ormuz, posibles cambios en la política comercial de EEUU o las elecciones legislativas estadounidenses son factores que UBS monitoriza estrechamente.
Incremento en los costes de financiación
El tercer riesgo se relaciona con el aumento de los costes de financiación que afectan tanto a gobiernos como a empresas. La persistente inflación ha llevado a una política monetaria más restrictiva por parte de los bancos centrales, con un incremento de las tasas de interés que preocupa sobre la sostenibilidad de la deuda a largo plazo.
UBS señala que aunque existe la expectativa de desaceleración y cierta desinflación que podrían facilitar un giro hacia tasas más bajas en 2027, la posibilidad de que los bancos centrales mantengan o incluso aumenten los tipos limita el margen de maniobra.
Países con altos niveles de deuda y necesidades de financiación a corto plazo, como EEUU, Japón, Francia o Italia, pueden verse especialmente expuestos si los rendimientos de los bonos permanecen elevados. En el sector privado, la emisión corporativa está aumentando debido a las inversiones en IA, lo que podría encarecer el acceso al crédito si cambia el sentimiento inversor hacia el crédito privado.
Un panorama mixto para los inversores
Aunque UBS mantiene una visión optimista, destacando que los precios actuales podrían estar algo pesimistas si el acuerdo energético con Irán sostiene la caída de los costos de energía, advierte también que el entorno requiere prudencia. Los inversores deben estar atentos a los riesgos identificados para evitar sorpresas negativas que puedan desestabilizar el actual rally bursátil.
En definitiva, si bien la expectativa de ganancias globales robustas impulsa las previsiones positivas, las bolsas no están exentas de desafíos que pueden condicionar el desarrollo en los próximos meses y el próximo año. La construcción de carteras equilibradas y diversificadas será clave para enfrentar este escenario.
Para más detalles sobre la evolución de los mercados y análisis financiero, puede consultarse el informe completo de UBS Global Wealth Management o seguir las actualizaciones en el Banco Central Europeo.