Revolut no tiene prisa por tocar el parqué, pero tiene fecha: 2028. Nik Storonsky, consejero delegado de la fintech británica, confirmó durante las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington que el banco digital planea su debut bursátil en aproximadamente dos años. La declaración despeja meses de especulación sobre cuándo y dónde cotizaría la startup más valiosa de Europa.
Storonsky justificó la decisión con un argumento de fondo: la cotización no es solo una fuente de capital, sino una herramienta de credibilidad. "Para un banco es muy importante generar confianza, y las empresas cotizadas la generan más que las privadas", explicó en declaraciones recogidas por Bloomberg. En un sector donde la percepción del usuario lo es casi todo, ese razonamiento tiene peso. Revolut lleva años compitiendo con entidades tradicionales mientras sigue siendo técnicamente una empresa privada, lo que limita su visibilidad pública frente a rivales como Lloyds Banking Group o grandes neobancos ya cotizados.
Con una valoración de 75.000 millones de dólares —unos 64.750 millones de euros— la compañía figura entre las startups más capitalizadas del mundo. Entre sus accionistas destacan nombres de peso en el capital riesgo y la gestión de activos global: Fidelity, Coatue, Andreessen Horowitz (a16z), Franklin Templeton Investments, T. Rowe Price o Nvidia NVentures. Una base inversora de ese calibre lleva tiempo presionando para tener liquidez, y 2028 les da un horizonte concreto al que anclar sus expectativas.
La licencia bancaria en EEUU, el siguiente gran paso
Antes de pensar en la OPV, Revolut tiene una prioridad más urgente: hacerse con la licencia bancaria en Estados Unidos. Storonsky señaló que el proceso podría extenderse hasta un año, pero que el objetivo interno de la compañía es más ambicioso: completarlo en cuatro meses. Lograrlo le permitiría acceder directamente a los sistemas de pago de la Reserva Federal y, sobre todo, ofrecer préstamos personales y tarjetas de crédito en el mercado más competitivo del mundo.
El CEO reconoció que el contexto político actual facilita la tramitación. "Con la nueva administración es mucho más sencillo que hace dos años", apuntó, en referencia al cambio de actitud regulatoria hacia el sector fintech en Washington desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. A eso suma que Revolut ya cuenta con licencia bancaria en el Reino Unido desde 2024 y opera bajo marcos regulatorios en decenas de países, lo que refuerza su expediente ante los supervisores estadounidenses.
Conseguir esa licencia sería un salto cualitativo. Hasta ahora, Revolut opera en EEUU a través de acuerdos con bancos terceros, lo que limita los productos que puede ofrecer y reduce sus márgenes. Con licencia propia, la ecuación cambia radicalmente: mayor autonomía, más productos y, en consecuencia, más ingresos por usuario.
Números que respaldan la ambición
Lo que da credibilidad a toda esta hoja de ruta es el estado financiero de la compañía. Revolut cerró 2025 con un beneficio neto de 1.500 millones de euros, un 65% más que el año anterior, y unos ingresos de 5.300 millones de euros, un 46% por encima de la cifra de 2024. No son números de una startup en modo crecimiento a cualquier coste; son los de una empresa que ha aprendido a monetizar su base de usuarios de forma sostenida.
En términos de clientes, la fintech sumó 16 millones de nuevos usuarios durante 2025, hasta alcanzar los 68,3 millones en total, un crecimiento del 30% interanual. España tiene un protagonismo especial en ese dato: 6,3 millones de los nuevos clientes captados ese año llegaron desde el mercado español, lo que convierte al país en uno de los motores de expansión más potentes de la empresa en Europa. Según los registros del Banco de España, la penetración de la banca digital entre los jóvenes españoles no ha dejado de crecer en los últimos tres años, un terreno en el que Revolut ha sabido posicionarse con fuerza.
El camino hacia la OPV de 2028 tiene sus propias incógnitas: la elección de la bolsa donde cotizar —Londres y Nueva York son las opciones más probables—, la evolución del entorno macroeconómico y la capacidad de la empresa para mantener su ritmo de crecimiento sin deteriorar márgenes. Pero con los números actuales, una licencia bancaria en EEUU en el horizonte cercano y un equipo directivo que por primera vez pone fecha pública a su salida al mercado, Revolut llega a esa cita con más argumentos que nunca.