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On supera los 3.000 millones con Federer como motor

La marca suiza crece un 30% y sitúa Madrid como eje de su expansión en el sur de Europa.

Por Carlos García·viernes, 1 de mayo de 2026Actualizado hace 15 min·4 min lectura·10 vistas
Ilustración: On supera los 3.000 millones con Federer como motor · El Diario Joven

La firma suiza de calzado deportivo On Holding ha cerrado 2025 con una facturación récord cercana a los 3.000 millones de francos suizos, equivalentes a más de 3.300 millones de euros, y un crecimiento en ventas del 30% respecto al ejercicio anterior. Una progresión que consolida a la empresa helvética como uno de los competidores más serios frente a gigantes establecidos como Nike o Adidas, y que tiene en España —concretamente en Madrid— uno de sus puntos de apoyo estratégicos para seguir avanzando en Europa.

Fundada hace poco más de una década, On tardó relativamente poco en dejar de ser una marca de nicho centrada en runners exigentes para captar la atención del gran público. El punto de inflexión llegó cuando Roger Federer, una de las figuras más reconocidas del deporte mundial, entró en el accionariado de la compañía. Su respaldo no fue un patrocinio al uso: el tenista suizo se convirtió en un actor real dentro de la empresa, aportando credibilidad y proyección internacional a una marca que ya apostaba por diferenciarse a través de la tecnología y el diseño minimalista.

El modelo de negocio de On descansa sobre dos pilares difíciles de disociar: la innovación técnica y la estética. La tecnología CloudTec —su sello más reconocible— busca combinar la amortiguación en la pisada con un impulso eficiente en el despegue. La compañía lo describe como una experiencia de carrera distinta a cualquier otra, y esa propuesta ha conseguido fidelizar a un perfil de usuario que busca tanto rendimiento como identidad. En ese sentido, On no compite solo en la pista de atletismo: lo hace también en la calle, en el gimnasio y en el armario.

Una fábrica sin operarios en Corea del Sur

Uno de los movimientos más llamativos de la compañía en los últimos meses ha sido la apertura de una planta de producción en Busan, Corea del Sur, donde el proceso de fabricación está completamente automatizado. Bajo el nombre de LightSpray, el sistema utiliza robots para ensamblar el calzado, lo que reduce los residuos generados y acorta los tiempos de lanzamiento al mercado. Se trata de una apuesta por descentralizar la producción y acercarla a los distintos mercados donde opera la marca, algo que también impacta positivamente en la huella logística.

Esta clase de inversión en automatización no es solo una decisión operativa: es también un posicionamiento. On quiere que su tecnología sea parte de su relato de marca, y la fábrica de Busan es el ejemplo más visible de esa filosofía. En un sector donde la cadena de suministro ha sido uno de los principales quebraderos de cabeza desde la pandemia, disponer de producción flexible y cercana a los mercados es una ventaja competitiva real.

Madrid, puerta de entrada al sur de Europa

Europa no es el mercado líder de On —ese rol lo ocupa América— pero sí es un territorio en expansión. Dentro de la región EMEA (Europa, Oriente Medio y Asia), la compañía ha identificado el sur del continente como una zona de alto potencial, y España ocupa el centro de esa apuesta. La apertura de su primera tienda insignia en Madrid es la señal más concreta de ese interés: un espacio diseñado no solo para vender, sino para construir comunidad y reforzar el reconocimiento de marca entre un público joven y activo.

Según datos del sector textil y de calzado deportivo en España, el consumo de artículos de deporte ha crecido de forma sostenida en los últimos años, impulsado precisamente por ese segmento de entre 18 y 35 años que mezcla deporte, moda y estilo de vida sin barreras. Es el público al que On apunta directamente, y en el que ha detectado una comunidad especialmente activa y comprometida con la marca.

Sostenibilidad como diferencial competitivo

Más allá del rendimiento y el diseño, On ha relanzado recientemente su programa Cyclon, un servicio orientado a la economía circular que incentiva a los usuarios a devolver sus productos usados y facilita la compra de equipamiento reacondicionado. No es una iniciativa menor: en un mercado donde los consumidores jóvenes valoran cada vez más la sostenibilidad como criterio de compra, contar con un sistema estructurado de recogida y reacondicionamiento aporta coherencia al discurso de marca.

El sector del calzado deportivo mueve miles de millones a escala global y la competencia por el consumidor premium es feroz. On ha encontrado su hueco apostando por una identidad clara: ingeniería suiza, diseño contenido y tecnología como narrativa. El respaldo de Federer añade una dimensión aspiracional que pocas marcas pueden replicar con la misma autenticidad. Con las cifras de 2025 sobre la mesa y una hoja de ruta que pasa por seguir expandiendo producción y puntos de venta, la pregunta ya no es si On puede competir con los grandes. La pregunta es hasta dónde puede llegar.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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