El presidente de Indra, Ángel Simón, y el consejero delegado, Josep Maria Recasens, confirmaron que el esperado plan estratégico de la empresa se retrasará hasta finales de este año. Así lo adelantó el director financiero, Miguel Forteza, quien explicó que los recientes cambios en la compañía aconsejan tomarse más tiempo para definir una estrategia sólida y adaptada a la actualidad.
Durante la junta general de accionistas celebrada este martes, ambos directivos pusieron énfasis en la colaboración con otros actores industriales y en la importancia de mejorar la capacidad para entregar proyectos con rapidez. En concreto, Indra mantiene negociaciones con Santa Bárbara Sistemas, propiedad de General Dynamics, para crear una alianza en vehículos militares que podría derivar en una empresa conjunta.
Simón alertó de la fragmentación del mercado europeo de defensa, que limita las economías de escala y la inversión en innovación. En su opinión, superar esa dispersión es clave para fortalecer la seguridad tecnológica y digital en España y Europa. A la vez, recordó la necesidad de mantener vínculos con países aliados fuera de Europa, equilibrando la integración de la industria europea.
Una de las motivaciones de la alianza con Santa Bárbara Sistemas es dotarse de capacidades industriales inmediatas. Esta necesidad responde a la apuesta del Gobierno español por conceder una cuantiosa cartera de contratos militares a la firma el año pasado, lo que exige una capacidad robusta para cumplir con los plazos y la calidad de entrega.
El presidente insistió en que la solidez en la ejecución y entrega de proyectos es fundamental para lograr las ambiciosas metas que se han marcado y aseguró que es una prioridad en la gestión de Recasens.
Por otro lado, Simón destacó la relevancia creciente de las tecnologías de doble uso, aplicables tanto en el ámbito civil como militar. Señaló que Indra se encuentra en el centro de esta innovación, con conocimientos en espacio, movilidad, tráfico aéreo e inteligencia artificial, que potencian su actividad en defensa y constituyen una ventaja competitiva consolidada durante décadas.
En cuanto a la junta de accionistas, se aprobaron todos los puntos del orden del día, incluyendo la ratificación de Ángel Simón como consejero externo y Josep Maria Recasens como vocal ejecutivo. Los apoyos fueron mayoritarios, con más del 98% de votos a favor.
Además, se nombró a Magdalena Jacoba Bertram López como consejera en representación de Amber Capital, tercer accionista de Indra, tras la dimisión de Pablo Jiménez de Parga. También se redujo el consejo de administración a 14 miembros, tras la salida de Escribano Mechanical & Engineering y de Javier Escribano como consejero.
Las cuentas anuales y el informe de gestión correspondientes al ejercicio cerrado en diciembre de 2025 fueron aprobados, junto con la distribución de un dividendo bruto de 0,3 euros por acción, que se pagará el 9 de julio.
Finalmente, tras la junta, el consejo decidió reorganizar sus comisiones, reduciéndolas de cinco a tres. La Comisión Delegada Ejecutiva y la Comisión de Estrategia se fusionaron en una nueva Comisión Ejecutiva y de Estrategia presidida por Ángel Simón.
Asimismo, la Comisión de Auditoría y Cumplimiento se unió a la de Sostenibilidad, formando la Comisión de Auditoría, Cumplimiento y Sostenibilidad, bajo la presidencia de Eva María Fernández. Por último, la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo fue reorganizada, con Bernardo Villazán al frente.
Estas decisiones reflejan la apuesta de Indra por una gestión más integrada y eficiente en un momento clave para su desarrollo estratégico y su papel en el mercado europeo de defensa y tecnologías duales.
Para más detalles sobre las capacidades industriales y el mercado de defensa en Europa, se puede consultar el informe de la Comisión Europea sobre la integración industrial en defensa y seguridad.
Asimismo, la página oficial de Indra ofrece información actualizada sobre su estructura corporativa y sus proyectos actuales.