La selección española femenina no pudo con Inglaterra en Wembley. La derrota por 1-0 ante las Lionesses fue suficientemente dura, pero el partido dejó además una sombra que preocupa al cuerpo técnico: la lesión de Patri Guijarro, que tuvo que retirarse en el minuto 81 con evidentes gestos de dolor en su tobillo derecho. La central del FC Barcelona pidió el cambio por propia iniciativa, lo que para sus compañeras es ya un indicador de la gravedad del golpe.
La central mallorquina fue sustituida por Clara Serrajordi, lo que obligó a la seleccionadora Sonia Bermúdez a reconfigurar el sistema defensivo con una línea de tres y a proyectar al equipo hacia adelante en busca de un empate que nunca llegó. La imagen de Guijarro saliendo del verde del estadio londinense con clara incomodidad fue uno de los momentos más comentados tras el pitido final.
La reacción del vestuario
En la rueda de prensa posterior al encuentro, Bermúdez intentó rebajar la alarma. "Tiene pinta de que no es mucho. Para nosotros eso es ahora lo más importante. Esperemos que esté bien", señaló la técnica gaditana, que prefirió no aventurar un diagnóstico antes de conocer los resultados de las pruebas médicas.
Sus compañeras también se pronunciaron con cautela pero con cierta tranquilidad relativa. Alexia Putellas subrayó el peso de la jugadora tanto en el combinado nacional como en el Barça: "Al momento ha pedido el cambio. Esperemos que sea lo menos posible. Es una jugadora súper importante tanto en la selección como en el club". Irene Paredes, por su parte, ofreció quizá la lectura más reveladora del carácter de Guijarro: "Para que Patri se queje, le ha tenido que doler. Lo poco que he hablado con ella no parece muy grave, pero no tengo ni idea". Vicky López cerró las valoraciones del vestuario con un mensaje claro: "Esperemos que sea muy poco y que esté de vuelta ya mismo, mañana, porque si no sería una baja muy delicada".
Las palabras de sus compañeras dibujan a una jugadora de alto umbral de resistencia al dolor, lo que convierte en más significativo el hecho de que solicitara la sustitución por iniciativa propia.
El fantasma de Wembley vuelve a aparecer
Este estadio se ha convertido en un lugar especialmente ingrato para la selección española femenina. Hace un año, en el marco de la UEFA Nations League femenina, fue Tere Abelleira quien se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda durante el entrenamiento previo al partido contra las inglesas. Esta vez, el escenario es diferente —fue durante el propio partido—, y la lesión parece menos severa, pero el patrón se repite: España vuelve de Wembley con una pieza clave tocada.
Guijarro, una de las defensas centrales más reconocidas del fútbol femenino europeo, acumula una larga trayectoria en el FC Barcelona y es un pilar en el esquema defensivo de la selección. Su ausencia en cualquier cita importante es un problema real para el equipo.
La convocatoria y el partido ante Ucrania
Sonia Bermúdez había llamado a 25 jugadoras para esta doble ventana de la Nations League. Entre ellas figuraban Aiara Agirrezabala y Clara Pinedo como posibles debutantes, aunque las dos fueron descartadas para el duelo de Wembley. Según la información disponible, ambas sí podrían tener minutos en el próximo partido, siempre que no se produzcan más contratiempos.
España tiene ahora por delante un compromiso el próximo sábado a las 16:00 horas ante Ucrania en el Nuevo Arcángel de Córdoba. La presencia de Guijarro para ese partido es más que dudosa, a la espera de que los servicios médicos de la Real Federación Española de Fútbol determinen el alcance exacto de la lesión en el tobillo derecho.
El resultado en Wembley y el estado físico de Guijarro marcan el arranque de esta ventana internacional con más incertidumbre de la deseada. La selección deberá recomponerse anímicamente y físicamente para afrontar el duelo del sábado con opciones reales en una competición que sigue siendo una prioridad para el combinado nacional.